Las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera volvieron a registrar niveles sin precedentes durante 2025, lo que intensifica la preocupación por el calentamiento global. Sin embargo, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) puso especial atención en el hexafluoruro de azufre (SF6), un gas cuya capacidad para retener calor es aproximadamente 24 mil 300 veces superior a la del dióxido de carbono (CO2) en un periodo de 100 años.
En su más reciente informe, publicado este martes y previo a la próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP31), el organismo internacional advirtió que las concentraciones de este compuesto también alcanzaron máximos históricos durante 2025.
La OMM explicó que el hexafluoruro de azufre permanece en la atmósfera durante más de mil años, lo que representa una amenaza de largo plazo para el equilibrio climático del planeta.
Este gas está relacionado principalmente con la producción, transmisión y distribución de electricidad, debido a sus propiedades aislantes utilizadas en equipos de alta tensión. Su concentración atmosférica ha aumentado de manera constante durante las últimas tres décadas, en paralelo con el crecimiento de la electrificación mundial.
Aunque el informe mantiene su atención en los tres principales gases de efecto invernadero —dióxido de carbono, metano y óxido nitroso—, la organización considera necesario ampliar la vigilancia hacia otros compuestos industriales, entre ellos los hidrofluorocarbonos y perfluorocarbonos.
Respecto a los gases tradicionales, la concentración media mundial de dióxido de carbono alcanzó 426.8 partes por millón en 2025, equivalente al 153 por ciento del nivel registrado antes de la era industrial, tomando como referencia el año 1750.
Por su parte, el metano llegó a 1.95 partes por millón, lo que representa el 267 por ciento de su concentración preindustrial, mientras que el óxido nitroso registró 339.1 partes por mil millones, equivalente al 126 por ciento del nivel de referencia.
La OMM destacó que el impacto climático de cada gas no depende únicamente de su concentración, sino también de su capacidad para retener calor y del tiempo que permanece en la atmósfera.
En ese sentido, el metano tiene una potencia de calentamiento entre 80 y 86 veces mayor que el CO2 cuando se mide en un periodo de 20 años, aunque su permanencia atmosférica es considerablemente menor, de aproximadamente 10 a 12 años. Se estima que este compuesto es responsable de cerca del 30 por ciento del calentamiento global actual.
En contraste, el hexafluoruro de azufre representa un riesgo acumulativo debido a su extraordinaria permanencia atmosférica y su elevado potencial de calentamiento.
El efecto de El Niño también influye
El informe señala que la concentración de CO2 aumentó 2.8 partes por millón durante 2025 respecto al año anterior, un incremento superior al triple del crecimiento anual registrado durante la década de 1960, cuando el promedio era de 0.8 partes por millón.
Aunque el aumento fue ligeramente menor al observado entre 2023 y 2024, la OMM explicó que las condiciones climáticas influyeron en esta variación. El intenso episodio de El Niño registrado durante 2023 y 2024 favoreció temperaturas elevadas y grandes incendios forestales, que incrementaron las emisiones de dióxido de carbono.
La preocupación también se extiende hacia 2027, ante las advertencias sobre un posible nuevo episodio de El Niño de intensidad excepcional, que podría elevar la temperatura de la superficie del mar hasta 3.8 grados por encima de los valores habituales en determinadas regiones.
Este fenómeno podría favorecer condiciones extremas, como olas de calor, incendios forestales, inundaciones y otros desastres naturales.
La advertencia de la OMM evidencia que el calentamiento global no depende exclusivamente de las emisiones de dióxido de carbono y que otros gases industriales, incluso en concentraciones mucho menores, pueden representar una amenaza considerable para el clima del planeta.