Expertos de Naciones Unidas en materia de derechos humanos hicieron un llamado al Gobierno de México para reforzar la protección de las mujeres que participan en la búsqueda de personas desaparecidas, ante los niveles “alarmantes” de violencia que enfrentan.
Los especialistas advirtieron que las agresiones contra las buscadoras han alcanzado, en los casos más graves, el asesinato y la desaparición forzada de quienes realizan labores de búsqueda y acompañamiento a otras familias.
Como ejemplo de los riesgos que enfrentan, el grupo de expertos señaló hechos recientes ocurridos en Sinaloa, entre ellos la desaparición de la defensora Elisa Altagracia Bonilla; el ataque contra Alma Rosa Rojo Medina, fundadora del colectivo Voces Unidas por la Vida, quien también fue agredida junto con su hija, y el asesinato de Rubí Gómez-Tagle, integrante del colectivo Corazones Unidos por una Misma Causa.
Ante este escenario, los expertos subrayaron que la localización de personas desaparecidas y la investigación de estos casos son responsabilidades que corresponden al Estado y no deben recaer sobre las familias.
Sin embargo, señalaron que las autoridades deben garantizar la participación efectiva de las familias en los procesos de búsqueda y en las investigaciones, debido al papel fundamental que han asumido ante la desaparición de sus seres queridos.
Los especialistas también alertaron sobre el contexto de impunidad en el que ocurren las agresiones contra las mujeres buscadoras y señalaron que los abusos que enfrentan presentan características específicas relacionadas con el género.
Reconocimiento internacional a las mujeres buscadoras
Los expertos de Naciones Unidas instaron además a México a reconocer públicamente la importancia de la labor que realizan las mujeres buscadoras y destacaron la aprobación de una resolución de la Asamblea General de la ONU para establecer el 19 de diciembre como Día Internacional en Reconocimiento a las Mujeres Buscadoras de Personas Desaparecidas.
De acuerdo con los especialistas, esta decisión representa un reconocimiento formal a la fortaleza, las voces, la capacidad de acción y el liderazgo de las mujeres que participan en la búsqueda de personas desaparecidas.
La declaración fue suscrita por Andrea Bolaños Vargas, relatora sobre la situación de los defensores de los derechos humanos; Morris Tidball-Binz, relator sobre las ejecuciones extrajudiciales; Grażyna Baranowska, presidenta-relatora del Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas, y Claudia Flores, presidenta del Grupo de Trabajo sobre la discriminación contra las mujeres y niñas, además de integrantes de ambas instancias.
Los expertos reiteraron que las mujeres buscadoras desempeñan una labor esencial para las familias de personas desaparecidas y llamaron a garantizar condiciones de seguridad para que puedan continuar con sus actividades sin poner en riesgo su vida e integridad.