El programa de “visas doradas” impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha aprobado hasta el momento únicamente una solicitud, a pesar de que existen cientos de interesados en proceso, informó el secretario de Comercio, Howard Lutnick.
Durante su comparecencia ante un comité de la Cámara de Representantes, Lutnick detalló que el esquema —que otorga residencia a extranjeros a cambio de una inversión de un millón de dólares— inició la recepción de solicitudes en diciembre pasado, tras la orden ejecutiva firmada en septiembre de 2025.
El funcionario subrayó que los aspirantes deben cumplir con un proceso de revisión “extremadamente riguroso”, además de cubrir una tarifa de 15 mil dólares destinada al Departamento de Seguridad Nacional. El programa también contempla aportaciones de hasta dos millones de dólares en caso de patrocinios empresariales.
La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia de política migratoria y económica del gobierno estadounidense. En paralelo, la administración de Trump estableció una tarifa anual de 100 mil dólares a las visas H-1B, utilizadas por profesionales altamente calificados.
El mandatario ha defendido el programa como una vía para atraer inversionistas capaces de generar empleo y contribuir a reducir el déficit nacional. No obstante, el lento avance en las aprobaciones refleja la complejidad del proceso y las estrictas medidas de control implementadas.
Desde su regreso a la Casa Blanca en 2025, Trump ha endurecido su postura en materia migratoria, con un incremento en operativos de deportación y nuevas restricciones, en un contexto donde busca equilibrar la atracción de capital extranjero con un mayor control sobre el ingreso de personas al país.