La llamada “expansión e invasión masculina en el transporte público”, conocida popularmente como manspreading, podría ser reconocida en la legislación mexicana como una forma de violencia contra las mujeres, de avanzar una iniciativa presentada en la Cámara de Diputados por la legisladora de Morena Alma Delia Navarrete Rivera.
La propuesta plantea incorporar esta conducta dentro de la modalidad de violencia en la comunidad prevista en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias.
El planteamiento contempla aquellas situaciones en las que una persona ocupa de manera desproporcionada el espacio público mediante la apertura excesiva de las piernas u otras posturas corporales, cuando esto genere incomodidad, intimidación o limite el uso del espacio por parte de las mujeres.
La iniciativa busca ampliar el marco legal existente para reconocer expresamente la invasión del espacio físico en el transporte público. La legislación federal ya contempla la violencia en la comunidad y establece obligaciones para generar espacios y sistemas de transporte público libres de violencia contra mujeres, adolescentes y niñas.
No contempla multas ni prisión
La propuesta no establece multas ni penas de prisión para quienes incurran en este tipo de conductas. En cambio, plantea que las autoridades federales, estatales y municipales adopten medidas preventivas, entre ellas señalamientos, campañas de información y acciones de concientización en el transporte público y otros espacios colectivos.
El objetivo, de acuerdo con el planteamiento, es visibilizar comportamientos que pueden estar normalizados y que, en determinadas circunstancias, pueden afectar el espacio personal de las mujeres durante sus traslados.
Sin embargo, la aplicación de una medida de este tipo plantea retos prácticos, particularmente en unidades de transporte saturadas, donde puede resultar complejo distinguir entre una ocupación deliberada y una postura provocada por la falta de espacio.
El debate sobre el espacio en el transporte
El término manspreading se popularizó para describir la postura de algunos pasajeros hombres que mantienen las piernas ampliamente abiertas y ocupan parte del asiento contiguo. La discusión sobre este comportamiento ha llevado a distintas ciudades a implementar campañas y señalizaciones para promover un uso compartido del espacio en el transporte público.
En México, la propuesta ha generado opiniones encontradas, especialmente por la posibilidad de incorporar esta conducta dentro de una legislación destinada a prevenir la violencia contra las mujeres.
El debate ocurre además en un contexto en el que los sistemas de transporte enfrentan otros problemas relacionados con la seguridad y las condiciones del servicio, como el acoso sexual, la saturación de unidades y la necesidad de contar con espacios seguros para las pasajeras.
En la Ciudad de México ya existen medidas específicas para prevenir situaciones de acoso y violencia, incluidos espacios exclusivos para mujeres y menores de edad en el Metro y otros sistemas de transporte.
Por ahora, la propuesta presentada por Navarrete Rivera constituye una iniciativa y deberá continuar con el proceso legislativo correspondiente antes de que pueda determinarse si será aprobada y, eventualmente, incorporada a la legislación federal.