El Gobierno federal publicó el pasado 4 de noviembre en el Diario Oficial de la Federación (DOF) la nueva Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, una legislación que busca transformar los mecanismos de pago en México, reducir la dependencia del efectivo y ampliar el acceso de la población a los servicios financieros.
Entre sus principales disposiciones se establece que el efectivo continuará siendo un medio de pago permitido; sin embargo, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) tendrá facultades para determinar los sectores y actividades en los que únicamente podrán aceptarse pagos digitales.
La nueva normativa también promueve el uso de herramientas de transferencia y pago electrónico como el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI), Cobro Digital (CoDi) y Dinero Móvil (DiMo), con el propósito de facilitar las transacciones y fortalecer la infraestructura financiera del país.
Otro de los cambios relevantes es el reconocimiento de la CURP Digital y del Expediente Digital Ciudadano como instrumentos de identificación para abrir cuentas bancarias y solicitar servicios financieros de manera remota, lo que permitirá simplificar procesos y reducir la necesidad de acudir presencialmente a las instituciones.
Asimismo, las autoridades de los tres órdenes de gobierno deberán implementar acciones para incorporar los pagos electrónicos en los trámites y servicios públicos, con lo que se busca ampliar su utilización en las actividades cotidianas de la población.
Al respecto, Walter Andriani, vicepresidente de Servicios Financieros para el Norte de Latinoamérica de Capgemini, consideró que la regulación de los pagos digitales puede contribuir a agilizar las operaciones económicas, impulsar la bancarización y reducir la informalidad.
Durante la presentación del Informe Mundial de Pagos 2027, el especialista señaló que todavía es prematuro anticipar los resultados que tendrá la nueva legislación, debido a que no ha revisado la totalidad de la propuesta.
“No me atrevo a hacer un pronóstico porque no he leído toda la propuesta de ley”, aclaró.
Con esta legislación, México busca avanzar hacia un ecosistema financiero con mayor presencia de herramientas electrónicas, facilitar las operaciones comerciales y ampliar las posibilidades de acceso a servicios financieros, aunque su impacto dependerá de la implementación de las nuevas disposiciones y de la capacidad de la población para incorporarse a los medios de pago digitales.