Un dintel maya de valor histórico incalculable, extraído ilegalmente de la zona arqueológica de Yaxchilán, fue presentado este jueves en Nueva York tras su recuperación por autoridades consulares mexicanas.
La pieza, tallada en piedra caliza y con un peso cercano a una tonelada, será trasladada próximamente a México para integrarse al acervo del Museo Nacional de Antropología, aunque hasta el momento no se ha confirmado la fecha exacta de su retorno.
El cónsul de México en Nueva York, Marcos Bucio, informó que la recuperación de esta obra forma parte de las cerca de 14 mil piezas arqueológicas repatriadas por el Estado mexicano en los últimos cinco años.
Detalló además que más de 2 mil 300 objetos restituidos en ese periodo se encontraban en Nueva York, gracias a la colaboración con la Fiscalía de Manhattan y diversas gestiones diplomáticas.
Durante la presentación también participaron Diego Sandoval y la escritora Carmen Boullosa, quien calificó la entrega como “un acto de justicia” y recordó que la mayoría de los cerca de 70 dinteles mayas originales fueron extraídos ilegalmente del país.
Las autoridades informaron que un avión de la Fuerza Aérea Mexicana se encargará del traslado de la pieza, mientras que el funcionario Roberto Velasco recibirá la obra a su llegada al país antes de su entrega al museo.
De acuerdo con el relato oficial, el actual poseedor de la pieza —un empresario neoyorquino que solicitó anonimato— contactó al Consulado en junio de 2025 para manifestar su intención de devolverla voluntariamente. El objeto había permanecido durante generaciones en su familia y anteriormente estuvo en Austria, aunque se desconoce cómo salió de México y llegó a territorio europeo.
El dintel corresponde al periodo Clásico mesoamericano, entre los años 600 y 900 d.C., y representa al noveno señor de Yaxchilán, Cheleew Chan K’inich, también identificado como Jaguar Acorazado IV, quien gobernó entre 769 y 800 d.C.
En la escena principal se observa al gobernante recibiendo tributo de un señor subordinado. Ambas figuras aparecen sostenidas por representaciones atlantes que cargan al monstruo cósmico del cielo, mientras al centro se ubica Itzam, deidad relacionada con las montañas y el equilibrio del universo.
Especialistas subrayaron que en la parte central también aparece la firma del artesano que talló la obra, identificado como “Mayú”, así como una composición simbólica en forma de quincunce, emblema asociado a la centralidad, la renovación cíclica del tiempo y el orden cósmico en la cosmovisión maya.
La restitución del dintel fue presentada como una muestra del compromiso del Estado mexicano con la defensa de su memoria histórica, su identidad nacional y la protección de su patrimonio cultural.