El Senado de la República aprobó la nueva Ley General de Bienestar, Cuidado y Protección de los Animales, con 115 votos a favor y uno en contra, con la que se busca establecer obligaciones concretas para garantizar el trato digno de los animales y combatir el maltrato, el abandono y la crueldad.
La legislación, que reglamenta la reforma constitucional en materia de protección animal, reconoce a los animales como seres sintientes y establece que su bienestar deberá garantizarse mediante condiciones adecuadas de nutrición, salud, alojamiento, estado mental y trato digno.
Entre sus principales disposiciones destaca la creación del Registro Nacional de Animales de Compañía, una herramienta similar a una CURP para mascotas que permitirá identificar a perros y gatos y vincularlos con sus responsables. También contempla un padrón nacional de personas infractoras de las disposiciones de bienestar animal.
Con esta nueva normativa, quienes tengan animales de compañía deberán asumir responsabilidades específicas, como proporcionarles alimento y agua suficientes, atención veterinaria, espacios adecuados y cuidados que garanticen su bienestar físico y mental. El abandono también será sancionado.
Uno de los puntos que generó mayor discusión durante el debate legislativo fue la esterilización obligatoria de perros y gatos. La senadora priista Carolina Viggiano advirtió que el incumplimiento podría ocasionar multas de entre 500 y 2 mil Unidades de Medida y Actualización (UMA), equivalentes a más de 56 mil pesos.
Aunque la ley contempla servicios públicos gratuitos de esterilización, éstos estarán sujetos a la disponibilidad presupuestaria, por lo que legisladores señalaron la necesidad de garantizar recursos, infraestructura y personal veterinario suficientes para facilitar el cumplimiento de esta disposición.
La nueva legislación también establece reglas para animales utilizados en investigación, enseñanza, zoológicos, acuarios, granjas didácticas, espectáculos y actividades comerciales. En estos espacios se deberán garantizar instalaciones apropiadas, medicina preventiva, enriquecimiento ambiental y protocolos de emergencia.
Durante la discusión en lo particular, el Senado aprobó modificaciones para incorporar las cabalgatas entre las actividades que deberán ser reguladas por las entidades federativas. Asimismo, estableció que los espectáculos deberán respetar el bienestar de los animales de acuerdo con su naturaleza y características.
La secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, explicó que el nuevo marco jurídico busca proteger tres grandes grupos: animales de compañía, animales destinados a la producción y fauna silvestre, mediante una coordinación entre autoridades federales y estatales.
La protección animal también llegará a las escuelas. Días antes, el Senado aprobó por unanimidad una reforma a la Ley General de Educación para incorporar contenidos sobre el reconocimiento de los animales como seres sintientes, la prevención del maltrato y abandono, así como la tenencia responsable. La Secretaría de Educación Pública tendrá hasta 180 días naturales, una vez que entre en vigor el decreto, para adecuar los planes y programas de estudio.
La aprobación de estas disposiciones ocurre en un contexto de problemas de abandono y maltrato animal. Durante el debate, la senadora Maki Ortiz señaló que 69 por ciento de los hogares mexicanos tenía una mascota en 2021, lo que representaba alrededor de 80 millones de animales.
Además, se expuso que México enfrenta altos niveles de abandono y que las denuncias por maltrato continúan acumulándose, mientras que la capacidad institucional para atender los casos y sancionar a los responsables sigue siendo limitada.
En materia de conservación, Bárcena informó sobre la liberación de 85 mil ejemplares de distintas especies y acciones para recuperar poblaciones de lobo mexicano, cóndor de California, bisonte, jaguar y totoaba. También destacó la recuperación de 64 por ciento del hábitat de la mariposa monarca.
México cuenta con 272 áreas naturales protegidas que abarcan 99.3 millones de hectáreas, además de acciones de restauración ambiental y recuperación de ecosistemas.
Aunque la aprobación representa un avance legislativo, el proceso todavía deberá continuar en la Cámara de Diputados, donde se revisará la minuta antes de su eventual publicación y entrada en vigor.
Posteriormente, uno de los principales retos será armonizar las legislaciones estatales, poner en funcionamiento los registros nacionales, establecer mecanismos de vigilancia y garantizar los recursos económicos necesarios para aplicar las nuevas disposiciones.
De esta manera, México busca pasar del reconocimiento del bienestar animal como un principio a un sistema de obligaciones y sanciones. Sin embargo, su alcance dependerá de la capacidad de las autoridades para hacer cumplir la ley y de la disponibilidad de servicios públicos que permitan atender a millones de animales en el país.