La Procuraduría Federal del Consumidor inició este lunes una nueva estrategia nacional para evidenciar a las gasolineras que comercialicen combustibles con precios excesivos frente al promedio nacional, mediante la colocación de lonas con la advertencia: “No cargues aquí, se vuelan la barda con los precios”.
El anuncio fue realizado por el titular del organismo, Iván Escalante, quien explicó que la medida forma parte del fortalecimiento de las tareas de monitoreo, vigilancia y verificación en estaciones de servicio de todo el país.
De acuerdo con el funcionario, los recorridos comenzaron este lunes en la mayoría de los estados, con excepción de Baja California Sur y Quintana Roo, donde existen condiciones logísticas y de distribución que impactan los precios locales.
La intención, señaló, es ofrecer información directa a los consumidores sobre los establecimientos que venden gasolina regular y diésel a costos muy por encima de los parámetros nacionales.
Además de las lonas físicas, la Profeco mantiene disponible un mapa virtual que permite consultar y comparar precios entre estaciones de servicio en distintas regiones del país.
Según datos presentados por la dependencia, el precio promedio nacional de la gasolina regular se ubica actualmente en 23.69 pesos por litro.
En paralelo, continúan las mesas de trabajo entre autoridades y empresarios gasolineros para alcanzar un acuerdo que permita estabilizar el precio del diésel en 28 pesos por litro en punto de venta.
Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que, sin las medidas implementadas por el gobierno federal, el precio de la gasolina magna rebasaría los 30 pesos por litro, mientras que el diésel se colocaría entre 32 y 34 pesos.
La mandataria reiteró que el precio de la gasolina regular no debe superar los 24 pesos por litro y destacó que el ajuste de impuestos ha sido una de las herramientas utilizadas para contener aumentos.
Respecto al diésel, informó que ya existe un acuerdo preliminar en 28 pesos por litro, aunque adelantó que el objetivo es reducirlo aún más. Para ello, esta semana sostendrá una nueva reunión con representantes del sector gasolinero.
Con esta campaña, el gobierno federal busca ejercer presión pública sobre estaciones con precios elevados y reforzar su estrategia de control inflacionario en energéticos, un rubro clave para el transporte, la producción y el costo de vida en México.