8 de July de 2026

Blog Post

En Breve > News > Nacional > Descubren en Sonora la primera aldea pima vinculada a la misión fundada por el padre Kino

Descubren en Sonora la primera aldea pima vinculada a la misión fundada por el padre Kino

Un hallazgo arqueológico en Sonora aporta nuevas evidencias sobre los primeros años del periodo misional en el norte de México. El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informó el descubrimiento de los vestigios de la primera aldea pima asociada a la Misión de Nuestra Señora del Pilar y Santiago de Cocóspera, fundada por el jesuita Eusebio Francisco Kino a finales del siglo XVII.

Los restos permanecieron ocultos durante más de tres siglos bajo un mezquital y fueron localizados a apenas 100 metros del templo misional, considerado uno de los escasos edificios de manufactura jesuita que aún se conservan en la antigua región de la Pimería Alta, entre los actuales municipios de Ímuris y Cananea, en Sonora.

El descubrimiento responde a décadas de investigaciones arqueológicas e históricas orientadas a reconstruir el desarrollo de la misión y conocer la vida cotidiana de los pimas himeris antes y después de la llegada de los jesuitas, así como ubicar el asentamiento encabezado por el líder indígena conocido como Cola de Pato.

El arqueólogo del INAH, Tomás Pérez Reyes, junto con especialistas de distintas instituciones, confirmó la localización del poblado correspondiente a los primeros años de la misión, un espacio que ofrece evidencia material de la resistencia, transformación y adaptación cultural de los pueblos pimas frente al proceso de evangelización y reorganización territorial impulsado por los misioneros.

Por su parte, Júpiter Martínez Ramírez, integrante del colectivo Salvamento Ferroviario Ímuris-Nogales, explicó que el asentamiento corresponde al primer poblado establecido durante la fundación de la misión en 1687 y que permaneció fuera de la poligonal de protección del sitio histórico, oculto por diversas obras realizadas a mediados del siglo XX.

La aldea ocupa una superficie cercana a los 800 metros cuadrados y está integrada por viviendas y espacios de reunión comunitaria que reflejan una combinación de elementos constructivos españoles e indígenas. Las excavaciones permitieron identificar casas de adobe con distribución interior propia de la tradición pima, incluyendo fogones ubicados en el centro de las habitaciones, además de vestigios de construcciones temporales elaboradas con técnicas nativas.

Uno de los hallazgos más relevantes fue la localización de 20 hornos donde se encontraron restos de fauna consumida por los habitantes del asentamiento. Entre ellos destacan vacas, cerdos, ovejas, venados, perros, gallinas, guajolotes e incluso caballos y burros, además de evidencias de amaranto, maíz, cactus y quelites.

De acuerdo con los investigadores, esta diversidad alimentaria constituye una muestra de la permanencia de prácticas culturales indígenas, ya que los colonizadores españoles no acostumbraban consumir carne de caballo, mientras que en la aldea se encontraron restos cocinados de estos animales.

Las excavaciones también recuperaron numerosas puntas de flecha, lo que confirma que los pimas himeris continuaron utilizando armamento tradicional incluso después del establecimiento de la misión jesuita. Asimismo, fueron hallados ornamentos elaborados con conchas provenientes del Golfo de California, utilizados de manera simultánea con cruces y medallas cristianas, evidencia de un proceso de convivencia entre elementos indígenas y europeos.

Para los especialistas del INAH, estos materiales reflejan un periodo marcado por la resistencia, la negociación cultural y la adaptación de los pueblos originarios frente al sistema de misiones implantado en la región durante la época colonial.

El organismo recordó que, tras la expulsión de los jesuitas de la Nueva España en 1769, la Misión de Cocóspera quedó bajo la administración de los franciscanos, quienes remodelaron el templo original de adobe con ladrillo, recubrimientos de cal y nuevos altares decorados con yeso y pintura mural, elementos arquitectónicos que aún pueden apreciarse en los restos del histórico recinto.

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *