Beijing prohibirá la posesión y almacenamiento de drones dentro de los límites de la ciudad a partir del próximo 15 de noviembre, como parte de un nuevo endurecimiento de las medidas de seguridad aplicadas a estos dispositivos.
Las nuevas disposiciones, anunciadas este domingo por las autoridades, amplían las restricciones que ya impedían los vuelos de drones no autorizados y que establecen al área administrativa de la capital china como espacio aéreo restringido.
La decisión se produce después de un accidente registrado a finales de junio, cuando una pequeña aeronave se estrelló contra un rascacielos de Beijing. El incidente provocó la muerte del piloto y dejó 13 personas heridas, aumentando las preocupaciones sobre los riesgos asociados con este tipo de dispositivos.
Las regulaciones aprobadas en marzo y vigentes desde el 1 de mayo establecían que los propietarios de drones que ya se encontraban en Beijing debían registrar sus equipos mediante un sistema de nombre real, proporcionando sus datos personales. Bajo esas disposiciones, los propietarios podían conservar sus dispositivos siempre que cumplieran con los requisitos establecidos.
Sin embargo, las normas revisadas, aprobadas este mes y difundidas por las autoridades el domingo, eliminan esa posibilidad. A partir del 15 de noviembre estará prohibida dentro de Beijing la posesión o almacenamiento de drones, así como de componentes considerados esenciales para su funcionamiento.
Quienes incumplan las nuevas disposiciones podrán enfrentar la confiscación de los dispositivos y multas, tanto en el caso de particulares como de empresas.
Para facilitar el retiro de los equipos, el gobierno de Beijing ofrecerá subsidios a los propietarios actuales que decidan vender sus drones en puntos de recompra autorizados, de acuerdo con información publicada por el periódico estatal Beijing Daily.
Los propietarios también tendrán la posibilidad de desmantelar sus equipos para su disposición y reciclaje a cambio de un pequeño subsidio, o trasladarlos fuera de Beijing antes de que entre en vigor la prohibición.
La medida no implica una prohibición nacional de los drones. Los usuarios podrán continuar utilizándolos al aire libre en otras regiones de China, aunque deberán cumplir con el requisito de registro mediante nombre real.
Beijing, como capital del país y sede de importantes instalaciones gubernamentales, mantiene habitualmente regulaciones de seguridad más estrictas que otras ciudades y regiones chinas.
Las restricciones también afectan a quienes pretenden ingresar a la capital con estos dispositivos. Ya está prohibido introducir drones a Beijing desde otras partes del país, incluso cuando se trata de turistas.
Con las nuevas normas, la capital china pasará de regular principalmente el uso y registro de los drones a restringir directamente su tenencia dentro de la ciudad, en una medida que busca reforzar el control sobre estos dispositivos ante consideraciones de seguridad.