El consumo de café podría estar relacionado con cambios favorables en la memoria, el estado de ánimo y la composición de la microbiota intestinal, de acuerdo con una investigación realizada por científicos del APC Microbiome Ireland, centro de investigación de la Universidad de Cork, en Irlanda, y publicada en la revista científica Nature Communications.
El equipo, encabezado por el investigador John F. Cryan, examinó los efectos del café con cafeína y descafeinado para explorar cómo sus compuestos bioactivos interactúan con el eje intestino-cerebro, una red de comunicación entre el sistema digestivo, los microorganismos intestinales y el sistema nervioso.
La investigación buscó identificar si algunos de los efectos asociados con esta bebida podían presentarse independientemente de la cafeína, debido a la presencia de otras sustancias, como los polifenoles.
Café descafeinado y memoria
Entre los resultados reportados, los investigadores observaron mejoras en determinadas pruebas cognitivas entre los participantes que consumieron café descafeinado, particularmente en tareas relacionadas con la memoria episódica a largo plazo.
También se registraron cambios en el desempeño de ejercicios de retención visual, lo que abre la posibilidad de que algunos componentes del café, además de la cafeína, intervengan en procesos vinculados con la memoria y el aprendizaje.
Los participantes que consumieron la variante descafeinada también reportaron cambios favorables en la calidad del sueño. Este aspecto resulta relevante porque el descanso adecuado contribuye a la consolidación de los recuerdos y al funcionamiento cognitivo.
Sin embargo, estos hallazgos no significan que el café garantice una mejora de la memoria en todas las personas, pues los efectos pueden variar según las características individuales y los hábitos de consumo.
Cambios en el estado de ánimo y el estrés
El estudio también examinó indicadores relacionados con el bienestar psicológico. De acuerdo con los resultados descritos por los investigadores, ambos grupos presentaron cambios en aspectos como el estrés percibido y el estado de ánimo.
El café con cafeína mostró efectos particulares en algunas mediciones relacionadas con la ansiedad y el agotamiento psicológico, mientras que los resultados generales sugieren que otros componentes de la bebida podrían contribuir a los cambios observados.
Las mediciones de cortisol salival, una hormona relacionada con la respuesta al estrés, también formaron parte del análisis. Los resultados reportados apuntan a que las variaciones en el bienestar psicológico no estuvieron acompañadas de cambios significativos en las concentraciones basales de esta hormona.
Los investigadores buscan comprender cómo los compuestos del café pueden relacionarse con los mecanismos biológicos que intervienen en la regulación emocional. No obstante, estos resultados no permiten considerar la bebida como un tratamiento para la ansiedad o la depresión.
El café también modifica la microbiota intestinal
Otro de los aspectos centrales de la investigación fue el análisis de la microbiota intestinal mediante el estudio de muestras fecales y técnicas de secuenciación metagenómica.
Los resultados mostraron cambios en la composición de las comunidades bacterianas intestinales de los participantes. Entre los microorganismos identificados se encontró el género Veillonella, cuya presencia puede relacionarse con procesos metabólicos específicos.
Estos hallazgos sugieren que el consumo de café puede influir en el ecosistema microbiano del intestino, aunque la relevancia de cada cambio para la salud depende de múltiples factores y requiere mayor investigación.
La microbiota intestinal participa en la digestión, el metabolismo de nutrientes y la interacción con el sistema inmunitario. Además, mantiene una comunicación constante con el sistema nervioso a través de distintas vías biológicas.
Por ello, estudiar cómo los alimentos y las bebidas modifican estas comunidades microbianas podría contribuir a comprender mejor la relación entre la alimentación, la salud digestiva y el bienestar mental.
Polifenoles y comunicación entre el intestino y el cerebro
El café contiene polifenoles y otros compuestos bioactivos que pueden ser transformados por los microorganismos intestinales en distintas sustancias metabólicas, entre ellas ácidos fenólicos y derivados como el hipurato.
Estos productos pueden participar en diferentes procesos metabólicos del organismo y constituyen una de las posibles vías mediante las cuales la alimentación influye en la microbiota y en su interacción con otros sistemas.
El eje intestino-cerebro comprende mecanismos de comunicación nerviosa, inmunitaria, hormonal y metabólica. La investigación de estos procesos busca explicar por qué determinados alimentos pueden asociarse con cambios en el estado de ánimo y las funciones cognitivas.
Aunque los resultados del estudio aportan información sobre los posibles efectos del café con cafeína y descafeinado, es importante distinguir entre las asociaciones observadas y los beneficios clínicos demostrados. La investigación no significa que una taza diaria garantice mejoras en la memoria, el sueño o la salud intestinal.
Los hallazgos contribuyen al conocimiento sobre la relación entre alimentación y bienestar, y refuerzan el interés científico en los compuestos del café que podrían actuar más allá de su efecto estimulante.