El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) estableció nuevas restricciones para la Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio, conocida como Modalidad 40, un esquema que permitía a trabajadores próximos a jubilarse incrementar el monto de su pensión mediante aportaciones voluntarias, con la posibilidad de alcanzar ingresos superiores a los 80 mil pesos mensuales.
El acuerdo, publicado el 21 de octubre en el Diario Oficial de la Federación (DOF), modifica las condiciones de acceso a este mecanismo, utilizado principalmente por trabajadores sujetos a la Ley del Seguro Social de 1973 para mejorar su pensión durante los últimos años de cotización.
Anteriormente, quienes dejaban de cotizar ante un patrón podían continuar realizando aportaciones por cuenta propia y elegir un Salario Base de Cotización de hasta 25 Unidades de Medida y Actualización (UMA), conforme a los límites legales aplicables.
Esta posibilidad permitía que trabajadores con salarios relativamente bajos durante gran parte de su trayectoria laboral incrementaran sus aportaciones durante las últimas 250 semanas cotizadas, con el objetivo de elevar el monto de su pensión. El mecanismo ha sido objeto de cuestionamientos por la diferencia que podía generar entre las aportaciones realizadas a lo largo de la vida laboral y el beneficio obtenido al momento del retiro.
Con las nuevas disposiciones, la elección del salario de cotización deja de ser completamente libre. El monto permitido estará sujeto a restricciones vinculadas con el salario registrado al momento de la baja, lo que limitará la posibilidad de aumentar las aportaciones hasta el máximo legal en determinados casos.
Como ejemplo, el acuerdo contempla que un trabajador cuyo salario promedio sea de 500 pesos diarios al momento de ser dado de baja tenga un límite de cotización de 617.31 pesos diarios, de acuerdo con los criterios establecidos en la nueva regulación.
Eliminan pagos retroactivos y establecen trámites digitales
Entre los principales cambios también destaca la eliminación del pago retroactivo para las nuevas solicitudes. Anteriormente, una persona podía incorporarse a la Modalidad 40 después de varios meses o años de haber dejado de cotizar y cubrir las cuotas correspondientes al periodo anterior, con los recargos aplicables.
A partir de las nuevas disposiciones, los efectos del aseguramiento comenzarán exclusivamente en la fecha en que se presente la solicitud, por lo que ya no será posible utilizar ese mecanismo para recuperar periodos anteriores mediante pagos posteriores.
Asimismo, los trámites de inscripción deberán realizarse obligatoriamente a través de las plataformas digitales del IMSS, con el propósito de fortalecer la trazabilidad y el control de los registros.
Otra restricción consiste en impedir que las personas inscritas en el esquema de aseguramiento voluntario para trabajadores independientes se incorporen simultáneamente a la Modalidad 40.
Respetarán las condiciones de quienes ya están inscritos
El IMSS precisó que las nuevas reglas no vulneran los derechos de las personas que se encontraban inscritas en la Modalidad 40 antes de la publicación del acuerdo. Estos asegurados conservarán las condiciones contratadas hasta que concluya su periodo correspondiente.
Finalmente, la Dirección de Finanzas del Instituto contará con un plazo máximo de seis meses para evaluar el impacto de este esquema en las finanzas institucionales.
Los cambios modifican las condiciones para quienes buscan mejorar su pensión mediante aportaciones voluntarias, particularmente para los trabajadores amparados por la Ley de 1973 que planeaban elevar su salario de cotización antes de iniciar el trámite de jubilación.