El Gobierno de la Ciudad de México declaró como Patrimonio Cultural Inmaterial los saberes, las prácticas, las expresiones y las representaciones culturales relacionadas con el xoloitzcuintle, en reconocimiento a su importancia histórica, simbólica, cosmogónica, social e identitaria.
La declaratoria, publicada en la Gaceta Oficial de la capital, reconoce las narraciones, creencias, conocimientos tradicionales, prácticas y simbolismos vinculados con esta raza canina, cuya presencia forma parte de la memoria cultural de México.
De acuerdo con el decreto, estas manifestaciones se mantienen vivas mediante su transmisión y recreación entre comunidades, investigadores, artistas, historiadores y cronistas, quienes contribuyen a preservar y difundir el significado cultural del xoloitzcuintle.
La medida establece un marco de acciones para identificar, documentar, investigar, valorar, transmitir y divulgar estas expresiones, con respeto a su diversidad y a la participación de las personas y comunidades que las conservan.
Como parte de las disposiciones, la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México será responsable de coordinar las acciones de salvaguardia, en colaboración con los grupos, las comunidades, las personas y las instituciones involucradas.
La dependencia tendrá un plazo máximo de 180 días naturales, contados a partir de la entrada en vigor de la declaratoria, para elaborar un plan que establezca las acciones destinadas a proteger y mantener vigente este patrimonio cultural.
Asimismo, deberá realizar las gestiones necesarias para incorporar esta expresión cultural a la Plataforma Digital del Patrimonio Cultural, Natural y Biocultural de la Ciudad de México, con el propósito de facilitar su identificación, consulta y difusión.
El decreto precisa que la protección se limita al patrimonio cultural inmaterial asociado con el xoloitzcuintle, es decir, los conocimientos, las prácticas, las tradiciones y las expresiones relacionadas con su significado cultural.
Por tanto, la declaratoria no constituye una protección específica del animal, de la raza canina, de sus variedades ni de sus características biológicas, sino de los elementos culturales que las comunidades han construido y transmitido en torno a él.
Con este reconocimiento, las autoridades capitalinas buscan contribuir a la conservación de las tradiciones y los conocimientos que mantienen al xoloitzcuintle como una figura representativa de la identidad y la memoria cultural mexicana.