Un análisis de sangre podría convertirse en una herramienta clave para anticipar el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer años antes de la aparición de los primeros síntomas, de acuerdo con un estudio publicado este miércoles en la revista científica JAMA y presentado durante la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzheimer, celebrada en Londres.
La investigación encontró que los adultos mayores aparentemente sanos con niveles elevados del biomarcador p-tau217 presentaron un 38% de probabilidad de desarrollar deterioro cognitivo en un plazo de cinco años, riesgo que aumenta hasta 78% en un periodo de 10 años cuando los niveles de esta proteína son los más altos.
Aunque los resultados representan un avance significativo para la detección temprana de la enfermedad, los especialistas enfatizaron que la prueba todavía no está lista para utilizarse como herramienta de predicción clínica en personas sin síntomas.
La doctora Reisa Sperling, investigadora del Mass General Brigham Neuroscience Institute y autora principal del estudio, explicó que por ahora el análisis tiene un mayor potencial para acelerar el desarrollo de tratamientos al facilitar la identificación de voluntarios con alto riesgo para participar en ensayos clínicos.
«Esperen y háganse la prueba cuando potencialmente puedan hacer algo al respecto», señaló la especialista, quien recomendó mantener las medidas preventivas actualmente respaldadas por la evidencia científica, como una alimentación saludable, actividad física regular, sueño adecuado y una vida social e intelectualmente activa.
El estudio analizó la evolución de 2 mil 684 adultos mayores que ingresaron sin síntomas de deterioro cognitivo a diversos proyectos de investigación sobre Alzheimer. Los participantes fueron sometidos al análisis de sangre para medir el biomarcador p-tau217 al momento de su incorporación y posteriormente recibieron evaluaciones cognitivas anuales. Desde el inicio del seguimiento en 2004 y hasta el año pasado, 478 participantes desarrollaron deterioro cognitivo.
El biomarcador p-tau217 mide una forma específica de la proteína tau, estrechamente relacionada con la acumulación de placas de amiloide y con la formación de los llamados ovillos neurofibrilares, dos de las principales alteraciones cerebrales asociadas con la enfermedad de Alzheimer.
Los investigadores también observaron que quienes registraban niveles muy bajos de este marcador mantenían un riesgo considerablemente menor de desarrollar problemas cognitivos durante el periodo de seguimiento.
No obstante, especialistas ajenos al estudio pidieron interpretar los resultados con cautela. Las doctoras Suzanne Schindler, de la Universidad Washington en St. Louis, y David Wolk, de la Universidad de Pensilvania, señalaron que las estimaciones a 10 años son menos sólidas debido a que solo una parte de los participantes completó ese periodo de seguimiento.
Además, advirtieron que otros factores propios del envejecimiento, como enfermedades cardiovasculares u otras causas de mortalidad, pueden influir en la aparición de distintos tipos de demencia y afectar la capacidad predictiva del análisis.
En un comentario publicado también en JAMA, ambos especialistas concluyeron que las pruebas de sangre «aún no son lo suficientemente precisas como para orientar un pronóstico individualizado», aunque reconocieron que el estudio representa «una pieza crucial del rompecabezas» en la búsqueda de métodos para detectar tempranamente la enfermedad.
Una postura similar expresó Jessica Langbaum, investigadora del Banner Alzheimer’s Institute, quien afirmó que cada vez más personas con antecedentes familiares solicitan este tipo de pruebas, pero insistió en que todavía no es recomendable realizarlas fuera del ámbito de la investigación.
Los científicos coinciden en que un análisis predictivo de este tipo podría transformar el manejo del Alzheimer en el futuro, especialmente si los ensayos clínicos en curso logran demostrar que los nuevos tratamientos son capaces de retrasar o prevenir la enfermedad antes de que aparezcan los primeros síntomas.