El consumo frecuente de bebidas muy calientes, como café, té o mate, está asociado con un mayor riesgo de desarrollar carcinoma de células escamosas del esófago, de acuerdo con un estudio que analizó los hábitos de consumo de 977 mil 282 personas durante un periodo medio de seguimiento de 14.2 años.
La investigación, publicada en el International Journal of Cancer, analizó tanto la temperatura preferida para consumir bebidas calientes como la frecuencia con la que eran ingeridas. Los participantes clasificaron las bebidas como “muy calientes”, “calientes”, “templadas” o señalaron que no consumían bebidas calientes.
Los resultados mostraron que quienes acostumbraban consumir bebidas “muy calientes” presentaron un riesgo tres veces mayor de desarrollar carcinoma de células escamosas del esófago en comparación con quienes preferían bebidas “templadas”.
La asociación no se observó de manera relevante para el otro principal tipo de cáncer de esófago, el adenocarcinoma.
La frecuencia de consumo también fue un factor importante. Las personas que ingerían seis o más bebidas calientes al día registraron un aumento de 71 por ciento en el riesgo de desarrollar carcinoma de células escamosas frente a quienes consumían menos de seis bebidas calientes diariamente.
Los investigadores señalaron que las asociaciones entre la temperatura y la frecuencia de consumo y el riesgo de cáncer se mantuvieron prácticamente sin cambios después de considerar otros factores, como el tabaquismo y el consumo de alcohol.
Esto sugiere que los efectos relacionados con las bebidas calientes y otros factores de riesgo actúan de manera independiente, sin que se identificara un efecto sinérgico significativo entre ellos en el análisis.
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer había clasificado desde 2016 las “bebidas muy calientes”, entendidas como aquellas consumidas alrededor de los 70 grados Celsius, como “probablemente cancerígenas para los seres humanos”, luego de revisar evidencia proveniente principalmente de estudios realizados en Irán y América del Sur.
El nuevo estudio, realizado con población adulta del Reino Unido, coincide con investigaciones desarrolladas en distintas regiones de Asia, África y Sudamérica sobre la relación entre el consumo de bebidas a altas temperaturas y el cáncer de esófago.
Los resultados refuerzan la recomendación de evitar consumir bebidas a temperaturas que puedan provocar quemaduras y optar por bebidas templadas. Entre las medidas sugeridas se encuentra dejarlas enfriar antes de ingerirlas o agregarles leche o agua fría para reducir su temperatura.