La precariedad laboral continúa siendo uno de los principales desafíos del mercado de trabajo en México. De acuerdo con el Reporte 29 del Observatorio de Trabajo Digno, elaborado por Acción Ciudadana Frente a la Pobreza (ACFP), 18.6 millones de personas, equivalentes al 48% de los 39.3 millones de trabajadores asalariados y subordinados del país, laboran sin un contrato estable, una condición que los deja en situación de vulnerabilidad frente a posibles abusos e incumplimientos de sus derechos laborales.
La organización advirtió que la ausencia de un contrato por escrito y la falta de representación colectiva limitan la capacidad de los trabajadores para defender sus derechos y negociar mejores condiciones laborales.
«La falta de contrato escrito produce inestabilidad y la falta de representación democrática para la negociación colectiva de condiciones laborales producen indefensión y explican la precariedad laboral predominante», señala el informe.
Los datos muestran que la problemática afecta de manera similar a hombres y mujeres. El 49% de los trabajadores sin contrato estable son hombres, mientras que el 47% corresponde a mujeres. Sin embargo, el grupo más vulnerable es el de los jóvenes.
El estudio revela que seis de cada diez personas que laboran sin un contrato estable tienen entre 15 y 29 años, mientras que el 42% corresponde a trabajadores de entre 30 y 64 años, lo que refleja la dificultad que enfrentan los jóvenes para acceder a empleos con condiciones laborales formales.
Además, la mayoría de quienes carecen de estabilidad laboral ni siquiera cuenta con un contrato por escrito. En total, 15.8 millones de trabajadores desempeñan sus funciones sin un documento que formalice la relación laboral, mientras que otros 2.8 millones están sujetos a contratos temporales, incluso cuando realizan actividades permanentes.
Acción Ciudadana Frente a la Pobreza advirtió que el uso de contratos temporales para puestos permanentes impide generar antigüedad, facilita despidos sin indemnización y vulnera el derecho al trabajo establecido en la legislación mexicana.
La Ley Federal del Trabajo establece que toda persona que presta un servicio subordinado debe contar con un contrato individual donde se definan las condiciones laborales, el tipo de relación de trabajo, así como los datos del trabajador y del empleador.
En ese sentido, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) recuerda que la responsabilidad de elaborar el contrato corresponde al patrón y que la falta de este documento no elimina los derechos laborales del trabajador derivados de la prestación de sus servicios, aunque sí genera incertidumbre laboral y favorece una alta rotación de personal.
La falta de sindicatos agrava la indefensión
El informe también advierte que la ausencia de representación sindical profundiza la vulnerabilidad de los trabajadores mexicanos.
De los 39.3 millones de personas con empleo asalariado y subordinado, 33.2 millones, equivalentes al 86%, no están afiliados a un sindicato, lo que limita su capacidad para negociar mejores salarios, prestaciones y condiciones de trabajo.
Entre quienes carecen de representación sindical, el 83% son adultos de entre 30 y 64 años, mientras que el 13% son jóvenes de entre 15 y 29 años.
Para Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, factores como el sindicalismo patronal, la corrupción sindical y los bajos niveles de organización de los trabajadores continúan debilitando la negociación colectiva y perpetuando las condiciones de precariedad laboral.
El organismo concluye que fortalecer la formalización del empleo, garantizar contratos laborales conforme a la ley y promover una representación sindical efectiva son elementos indispensables para reducir la vulnerabilidad de millones de trabajadores y avanzar hacia un mercado laboral con mayor estabilidad y protección de los derechos laborales en México.