La comunidad católica mexicana se encuentra de luto tras el fallecimiento de Monseñor Benjamín Castillo Plascencia, obispo emérito de la Diócesis de Celaya, quien murió a los 81 años de edad, de acuerdo con reportes eclesiásticos confirmados este 13 de abril de 2026.
A través de un comunicado oficial, la diócesis informó que el anuncio fue realizado por instrucción del actual obispo, J. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma, quien expresó sus condolencias y pidió oraciones por el eterno descanso del religioso, así como por el consuelo de sus familiares y seres cercanos. También se adelantó que en las próximas horas se darán a conocer los detalles de la velación, misa exequial y sepultura.
Por su parte, la Conferencia del Episcopado Mexicano lamentó la pérdida y reconoció la amplia trayectoria pastoral de Castillo Plascencia, enviando mensajes de solidaridad a la comunidad diocesana y a quienes compartieron su labor eclesiástica.
Monseñor Benjamín Castillo Plascencia nació el 9 de septiembre de 1945 en Ixtlahuacán del Río y fue ordenado sacerdote en 1974, consolidando más de cinco décadas de servicio religioso. En el año 2000 fue nombrado obispo auxiliar de Guadalajara por Juan Pablo II.
Posteriormente, encabezó la Diócesis de Tabasco entre 2003 y 2010, para después ser designado obispo de Celaya por Benedicto XVI, cargo que desempeñó durante 11 años hasta su retiro en 2021 como obispo emérito.
En los últimos días, su estado de salud había sido reportado como delicado debido a complicaciones derivadas de una fractura de fémur, situación que generó preocupación entre fieles y miembros de la Iglesia antes de confirmarse su fallecimiento.
Castillo Plascencia es recordado por su cercanía con la comunidad y su compromiso pastoral, dejando un legado significativo en las diócesis que encabezó, especialmente en la región del Bajío, donde su labor marcó a generaciones de creyentes.