La Procuraduría Federal del Consumidor y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural rechazaron de manera categórica que exista un aumento generalizado en el precio de la tortilla en el país, al señalar que no se han registrado incrementos en los costos del maíz ni de la harina que justifiquen un encarecimiento de este producto esencial en la dieta nacional.
En un comunicado conjunto, ambas dependencias respondieron a versiones que circulan sobre un posible aumento en el kilo de tortilla y subrayaron que los principales insumos para su elaboración se mantienen estables. Por ello, advirtieron que cualquier alza trasladada al consumidor carecería de sustento técnico o económico.
El Gobierno de México hizo además un llamado a productores, distribuidores y propietarios de tortillerías para evitar incrementos injustificados que afecten el poder adquisitivo de los hogares, especialmente al tratarse de uno de los alimentos de mayor consumo en el país.
Como parte de la estrategia oficial, continúa vigente el Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla, mecanismo en el que participan empresas harineras, asociaciones de la industria y establecimientos del sector con el compromiso de mantener precios estables e incluso reducirlos gradualmente cuando las condiciones del mercado lo permitan.
El acuerdo también contempla apoyos como acceso a maíz y harina a precios preferenciales, esquemas de financiamiento con tasas accesibles y condiciones que ayuden a disminuir costos de producción en toda la cadena productiva.
Organismos del ramo, entre ellos la Cámara Nacional del Maíz Industrializado y la Unión Nacional de Industriales de la Masa y la Tortilla, respaldaron la postura oficial y coincidieron en que actualmente no existe una razón económica para elevar el costo del kilo de tortilla.
En materia de supervisión, la Profeco informó que mantiene un monitoreo permanente en 603 tortillerías del país mediante el programa Quién es Quién en los Precios. Durante estas revisiones también se verifica que los establecimientos entreguen kilos completos, cumplan con normas de medición y reporten avances del acuerdo de estabilización.
Al corte de abril de 2026, el precio del kilo de tortilla presenta variaciones regionales. El promedio nacional se ubica entre 23 y 25 pesos; en la Ciudad de México y el Estado de México oscila entre 22 y 24 pesos, mientras que en zonas fronterizas del norte puede alcanzar entre 30 y 32 pesos. En supermercados, el precio ronda entre 17 y 18 pesos por kilo.
Más allá de su costo, la tortilla mantiene un papel central en la vida cotidiana del país por su valor nutricional, su arraigo cultural y su importancia económica. Presente en millones de hogares, sigue siendo base de la alimentación mexicana y símbolo de identidad nacional desde tiempos prehispánicos.
Las acciones emprendidas por el gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum Pardo buscan fortalecer la cadena productiva del maíz, impulsar esquemas de comercialización directa y avanzar en la soberanía alimentaria. Mientras tanto, las autoridades reiteraron que no existen fundamentos para un aumento generalizado en el precio de la tortilla.