México registró una reducción en la incidencia de homicidios durante 2025, de acuerdo con las cifras dadas a conocer este lunes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), que reportó una tasa de 21.4 homicidios por cada 100 mil habitantes, una disminución respecto a la tasa de 25.8 registrada en 2024.
Según las estadísticas del organismo, durante el año pasado se contabilizaron 27 mil 989 defunciones por homicidio, lo que confirma una tendencia a la baja en este delito, aunque la violencia continúa representando uno de los principales desafíos para el país.
Las cifras del Inegi se elaboran a partir de los registros de defunciones y mantienen una metodología distinta a la utilizada por el Gobierno de México para contabilizar los homicidios dolosos. La administración federal ha señalado previamente que este delito se redujo aproximadamente a la mitad entre septiembre de 2024 y junio de 2026.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha atribuido la disminución de los homicidios a la estrategia nacional de seguridad implementada por su gobierno, basada en un mayor uso de inteligencia, el fortalecimiento de las capacidades de investigación y una coordinación más estrecha con las fiscalías estatales.
No obstante, el panorama sigue siendo desigual entre las entidades federativas. El reporte del Inegi muestra que Sinaloa registró una tasa de 57 homicidios por cada 100 mil habitantes, muy por encima del promedio nacional, en un contexto marcado por la disputa interna entre grupos delictivos vinculados al cártel fundado por Joaquín «El Chapo» Guzmán.
De igual forma, Morelos reportó una tasa de 58 homicidios por cada 100 mil habitantes, una de las más altas del país, reflejo de la disputa entre organizaciones criminales por el control de rutas y actividades relacionadas con el narcotráfico.
La violencia asociada al crimen organizado se intensificó en México a partir de 2006, cuando el entonces gobierno federal puso en marcha una estrategia de combate frontal contra los cárteles mediante el despliegue de las Fuerzas Armadas, lo que derivó en un incremento sostenido de los homicidios durante los años siguientes.
En paralelo, el Gobierno federal ha informado sobre un aumento en los aseguramientos de drogas, armas y detenciones de integrantes de grupos criminales, en medio de la presión ejercida por la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para reforzar las acciones contra el tráfico de drogas, particularmente de fentanilo.
Ante ese escenario, la presidenta Sheinbaum ha reiterado que México mantendrá una política de cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad, pero ha rechazado de manera reiterada cualquier posibilidad de intervención militar extranjera en territorio nacional, al sostener que la colaboración bilateral debe realizarse con pleno respeto a la soberanía del país.