Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) recuperaron y documentaron una serie de objetos del siglo XIX en el cenote Síis Já, localizado bajo el suelo del Exconvento de San Bernardino de Siena, en un hallazgo que aporta nuevas evidencias sobre la Guerra de Castas en la península de Yucatán.
De acuerdo con especialistas, las piezas corresponden al periodo comprendido entre 1847 y 1901, etapa del conflicto también conocido como Guerra Social Maya. La intervención se llevó a cabo en febrero pasado, luego de denuncias relacionadas con proyectos no autorizados dentro del sitio.
Las investigaciones preliminares indican que el cenote Síis Já —nombre maya que significa “pozo de agua fría”— constituye un contexto bélico excepcional, ya que entre 1847 y 1848 el ejército gubernamental yucateco habría arrojado armamento y suministros al agua para impedir que fueran capturados por las fuerzas rebeldes mayas.
Hasta ahora, en el depósito sumergido se han registrado 153 armas de fuego, entre fusiles y mosquetes de origen español e inglés, además de un cañón de hierro montado sobre su carro de madera original. También se localizaron incensarios, vasijas de cerámica, mayólica, talaveras y porcelanas, con una temporalidad que abarca desde la época prehispánica hasta el siglo XX.
El organismo precisó que muchos de estos materiales permanecen in situ para favorecer su conservación y permitir futuros estudios en su contexto original.
Durante la reciente inspección, el arqueólogo Gustavo García, de la Subdirección de Arqueología Subacuática, realizó un primer registro fotogramétrico mediante la captura de imágenes de alta precisión de un fusil, del cañón y de diversos conjuntos materiales.
Con esta tecnología tridimensional, explicó el INAH, será posible analizar las evidencias desde distintos ángulos, preservar digitalmente el sitio y comparar los hallazgos con otros contextos arqueológicos similares.
No obstante, durante la revisión también se detectó la presencia de buzos no autorizados, identificada por líneas de vida ajenas a los proyectos oficiales, lo que encendió alertas sobre el riesgo que enfrenta este patrimonio sumergido.
Ante ello, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Fundación Convento Sisal Valladolid AC hicieron un llamado urgente a la comunidad para proteger el sitio y respaldar la reactivación del proyecto de investigación encabezado por el arqueólogo Sergio Grosjean.
La siguiente etapa contempla labores de saneamiento para retirar materiales modernos, así como un nuevo levantamiento sistemático del cenote, acciones clave para profundizar en el estudio y garantizar la conservación de las piezas.
Además, el instituto informó que materiales recuperados en 2003 y restaurados por el Centro INAH Yucatán serán devueltos al Exconvento de San Bernardino de Siena para integrarse al museo de sitio del inmueble, considerado uno de los más antiguos de la península.