Con tecnología desarrollada para buscar agua en Marte, el municipio de Irapuato logró detectar 61 tomas clandestinas de agua potable en un año, cuya regularización permitió una recuperación económica estimada en 36.6 millones de pesos.
El programa, implementado por la Junta de Agua Potable, Drenaje, Alcantarillado y Saneamiento de Irapuato (Japami), en colaboración con la empresa Integrored, también permitió identificar 626 fugas no visibles en la infraestructura hidráulica, con pérdidas estimadas superiores a 712 metros cúbicos de agua al año.
Los resultados llevaron al municipio a recibir el Premio ICLEI al Gobierno Local Sustentable, en la categoría de mejor gestión del agua, durante el XXIII Congreso Internacional de ICLEI, celebrado bajo el lema Ciudades amables con el planeta hacia el 2050.
Entre agosto de 2025 y agosto de 2026, el programa permitió recuperar 5 mil 792 metros cúbicos de agua mediante la regularización de 61 conexiones clandestinas, mientras que otras 67 se encuentran en proceso de regularización.
“En el municipio de Irapuato hemos detectado tomas de agua no autorizadas que nos han dado muchos metros cúbicos recuperados y, de alguna forma, también una alineación en los procedimientos y la gobernanza para que podamos incrementar esta recaudación”, señaló Yadhira Porto Castillo, gerente comercial de Japami.
La funcionaria destacó que uno de los principales desafíos del organismo era superar las metodologías tradicionales y apostar por tecnologías y alianzas estratégicas para avanzar hacia una gestión sostenible del agua.
Tecnología satelital para detectar fugas y tomas clandestinas
El sistema Asterra Recover, de origen israelí, utiliza imágenes obtenidas mediante un Radar de Apertura Sintética (SAR) de banda L, instalado en un satélite a aproximadamente 600 kilómetros de altura.
La tecnología permite obtener imágenes de la superficie terrestre a través de nubes, vegetación y parte del suelo, para identificar variaciones atípicas de humedad que pueden indicar fugas o extracciones ilegales de agua.
Mediante algoritmos de inteligencia artificial, las imágenes se procesan y se cruzan con el padrón catastral del municipio para delimitar zonas de interés de entre 100 y 200 metros de radio.
Posteriormente, especialistas conocidos como geofonistas realizan inspecciones en campo con sensores acústicos que detectan las vibraciones de las tuberías subterráneas, lo que permite confirmar si existe una fuga o una conexión irregular.
Recuperan 445 mil metros cúbicos de agua
En un año de operación, la tecnología permitió reparar 424 fugas, con una recuperación de 445 mil metros cúbicos de agua, mientras que otras 202 se encuentran en proceso de reparación.
Uno de los casos más representativos se registró en el fraccionamiento El Naranjal, donde la atención de 190 fugas en la red de distribución permitió reducir 35 por ciento el volumen de agua necesario para abastecer a la colonia y disminuir 25 por ciento la extracción del pozo que suministra el líquido a la zona.
De acuerdo con datos de Japami, el suministro semanal requerido pasó de 8 mil 610 metros cúbicos a 5 mil 39 metros cúbicos en cinco semanas, conforme avanzaron las reparaciones.
El impacto de las obras fue evaluado mediante lecturas diarias en el macromedidor del sistema de distribución.
Reconocimiento internacional
El Premio ICLEI al Gobierno Local Sustentable es otorgado por Gobiernos Locales por la Sustentabilidad, una red mundial integrada por más de 2 mil 600 gobiernos locales que participa como observadora oficial de las Naciones Unidas en las convenciones sobre cambio climático, biodiversidad y desertificación.
Durante la entrega del reconocimiento, Fernanda Lonardoni, representante de ONU-Hábitat para México, Cuba y Centroamérica, y Édgar Villaseñor Franco, secretario regional de ICLEI para México, Centroamérica y el Caribe, destacaron la importancia de que los gobiernos locales impulsen iniciativas para el cuidado del agua.
Carolina Villacís, directora general de Integrored, afirmó que el reconocimiento fortalece el compromiso de la empresa para desarrollar modelos de gestión sostenible que puedan replicarse en otras ciudades de México y Latinoamérica.
“Este reconocimiento nos da más fortaleza, más ganas y más ímpetu para seguir construyendo modelos sostenibles e implementarlos en muchísimas otras ciudades de México y de Latinoamérica”, concluyó.