Durante 2025, la Fiscalía General de la República (FGR) y las unidades de servicios periciales y médicos forenses de las entidades federativas recibieron 97 mil 920 cadáveres, un promedio de 268 cuerpos al día, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
De acuerdo con los resultados conjuntos sobre los servicios periciales y médicos forenses en el país, la cifra representó una disminución de 2.1 por ciento respecto a 2024, cuando se registraron 100 mil 20 ingresos.
Las entidades con mayor número de cadáveres recibidos fueron el Estado de México, con 11 mil 47; Guanajuato, con 7 mil 245; Baja California, con 6 mil 914, y Ciudad de México, con 6 mil 815. En conjunto, estas cuatro entidades concentraron 32 mil 21 ingresos, equivalentes a 32.7 por ciento del total nacional.
Por sexo, 82.1 por ciento de los cadáveres correspondió a hombres, mientras que 17 por ciento fueron mujeres. En el 0.9 por ciento restante no fue posible determinar el sexo.
Al cierre de 2025 permanecían almacenados 10 mil 770 cadáveres en anfiteatros, además de 9 mil 115 segmentos humanos, mil 158 fragmentos y 813 restos humanos no identificados.
Durante el año también ingresaron restos humanos en distintas presentaciones. Los servicios forenses reportaron 2 mil 381 piezas y 157 kilogramos de segmentos, así como 168 mil 738 piezas y 49.6 kilogramos de fragmentos, además de 532 piezas correspondientes a restos humanos no identificados.
En contraste, durante 2025 egresaron 90 mil 445 cadáveres identificados de las instalaciones de la FGR y de los servicios forenses estatales. Del total, 82.2 por ciento correspondió a hombres, 17.5 por ciento a mujeres y en 0.3 por ciento no se determinó el sexo.
La cantidad de cadáveres identificados que egresaron disminuyó 0.6 por ciento respecto de 2024. Según el destino, 92.8 por ciento fue entregado a familiares, mientras que el resto tuvo otros destinos establecidos por las autoridades.
En cuanto a los cadáveres que permanecían sin identificar, durante 2025 egresaron 6 mil 502 cuerpos, cifra que representó una reducción de 22 por ciento frente al año anterior.
Del total de cadáveres no identificados que egresaron de los servicios forenses, 48.7 por ciento fue almacenado en anfiteatros, mientras que 26.3 por ciento fue inhumado en fosas comunes individuales.
Los datos del Inegi muestran así la magnitud de la labor que enfrentan las instituciones forenses del país, tanto para la identificación y entrega de cuerpos a sus familiares como para el resguardo de aquellos que permanecen sin ser identificados.