México registró una reducción histórica en los niveles de inseguridad alimentaria durante la última década, al disminuir la proporción de personas que enfrentan inseguridad alimentaria moderada o grave de 24.9% en el periodo 2014-2016 a 16.5% entre 2023 y 2025, de acuerdo con el informe Estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición en el Mundo (SOFI) 2026, elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
El reporte, publicado el pasado 24 de julio, señala que esta mejora permitió que 8.6 millones de mexicanos dejaran de vivir en condiciones de inseguridad alimentaria, consolidando uno de los avances más relevantes del país en materia de acceso a la alimentación durante los últimos años.
La FAO también reportó una disminución en la prevalencia de la subalimentación, que se ubicó en 3.1% durante el periodo 2023-2025, equivalente a 4.1 millones de personas, cifra inferior al nivel superior al 4% registrado entre 2004 y 2006.
Mejora el acceso a una alimentación saludable
El informe destaca que México mantiene un costo de una dieta saludable por debajo del promedio de América Latina y el Caribe. Durante 2025, el gasto estimado fue de 4.54 dólares en Paridad de Poder Adquisitivo (PPA) por persona al día, equivalente a alrededor de 79 pesos, mientras que el promedio regional fue de 4.91 dólares PPA.
De acuerdo con la FAO, este comportamiento refleja mejores condiciones de acceso económico a alimentos nutritivos para la población mexicana.
En materia de calidad de la alimentación, el organismo señaló que 85.8% de las mujeres alcanzó la diversidad mínima de la dieta entre 2021 y 2025, un porcentaje superior al promedio regional de 77.5% y muy por encima del promedio mundial, que se ubicó en 62.7%.
Asimismo, el documento resalta avances en nutrición infantil. La prevalencia de emaciación, considerada una de las formas más severas de desnutrición aguda en menores de cinco años, fue de 1% en 2024, muy por debajo del promedio global de 6.6%.
El hambre sigue siendo un reto mundial
Pese a los avances observados en México y otras regiones, la FAO advirtió que el hambre continúa representando uno de los mayores desafíos para la comunidad internacional.
El informe estima que 7.8% de la población mundial padeció hambre durante 2025, una mejora respecto al 8.1% registrado en 2024 y al 8.6% de 2022.
En términos absolutos, entre 608 y 696 millones de personas enfrentaron esta condición el año pasado. La estimación central del organismo sitúa la cifra en 645 millones, es decir, 14 millones menos que en 2024 y 43 millones menos que en 2022.
La inseguridad alimentaria moderada o grave continúa afectando con mayor intensidad a las zonas rurales que a las urbanas y periurbanas, además de impactar en mayor proporción a las mujeres, aunque la brecha de género mostró una ligera reducción respecto al año anterior.
Por regiones, África concentra el mayor número de personas que padecen hambre, con 309 millones, seguida de Asia, con 292 millones, y América Latina y el Caribe, con 32 millones. Mientras las dos últimas mantienen una tendencia sostenida de mejora, la FAO advierte que el progreso en África comienza a desacelerarse.
Meta Hambre Cero, aún distante
A pesar de los avances globales, el organismo internacional alertó que el objetivo de erradicar el hambre para 2030 enfrenta importantes desafíos.
Las proyecciones indican que para el final de la década aún habrá entre 510 y 520 millones de personas en situación de subalimentación, de las cuales 56% residirá en África.
La FAO advirtió que factores como los conflictos armados, las crisis económicas, los efectos del cambio climático y acontecimientos recientes, entre ellos el conflicto en Oriente Medio durante 2026, podrían comprometer el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible de Hambre Cero, al afectar la producción, distribución y acceso a los alimentos en distintas regiones del mundo.