En un giro inesperado, la inflación en México se moderó más de lo previsto en la primera quincena de marzo, mientras que la economía registró una contracción en enero por segundo mes consecutivo. Este escenario refuerza los argumentos para que el Banco de México recorte nuevamente su tasa clave en medio punto porcentual esta semana.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el índice general de precios al consumidor se ubicó en un 3.67%, por debajo del 3.81% registrado en la segunda mitad de febrero. Esta cifra superó las expectativas de los analistas, quienes preveían una tasa del 3.75% según un sondeo de Reuters.
La inflación subyacente, considerada un mejor indicador de la tendencia de precios al excluir productos de alta volatilidad, se redujo a 3.56%, su nivel más bajo desde mayo de 2020. Paralelamente, la actividad económica nacional descendió un 0.2% en enero, impulsada por una contracción en las manufacturas, sumando dos meses consecutivos de caída.
Estos datos han fortalecido la convicción de los analistas de que el Banco de México reducirá nuevamente la tasa de referencia en su reunión del jueves, llevándola del 9.5% al 9%. “Las cifras recientes respaldan que el Banco de México seguirá reduciendo la tasa en las próximas reuniones, comenzando con un recorte de 50 puntos básicos esta semana”, señaló Andrés Abadía, economista jefe para Latinoamérica de Pantheon Macroeconomics.
El Banco de México, que inició su ciclo de recortes en 2023 tras alcanzar un récord del 11.25%, ya había anticipado que consideraría ajustes similares en sus siguientes decisiones, siempre que las condiciones inflacionarias lo permitieran. No obstante, la incertidumbre persiste, ya que la economía mexicana se contrajo un 0.6% al cierre de 2024 y enfrenta riesgos adicionales debido a la política comercial errática de Estados Unidos.
Kimberley Sperrfechter, economista de Capital Economics, afirmó que “los datos de inflación de mediados de mes, junto con la contracción en el índice de actividad en enero, indican que es probable que el Banco de México cumpla con su orientación a futuro y reduzca su tasa de interés al 9% el jueves”.
A medida que el panorama económico evoluciona, los mercados estarán atentos a las decisiones del banco central, que podrían marcar el rumbo de la recuperación económica en un contexto de moderación inflacionaria y desafíos externos.
¿Se mantendrá la tendencia a la baja en la inflación?
Esta es la pregunta clave para los inversionistas y consumidores, quienes esperan que los recortes en la tasa de interés impulsen la actividad económica sin comprometer la estabilidad de precios.