En un hecho sin precedentes para la entidad, el Congreso de Michoacán aprobó este miércoles la prohibición de las corridas de toros y otros espectáculos violentos con animales. Con esta medida, Michoacán se convierte en el séptimo estado de México en vetar la tauromaquia, desatando una ola de reacciones tanto a favor como en contra.
Un debate polémico y momentos de tensión
Con 19 votos a favor, nueve en contra y ocho abstenciones, la propuesta presentada por la diputada del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Sandra Arreola, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente, logró imponerse pese a los intentos de frenar su avance. La sesión estuvo marcada por momentos de alta tensión dentro y fuera del Congreso estatal, donde defensores de los derechos de los animales celebraban la votación mientras aficionados a la tauromaquia protestaban airadamente.
El diputado Víctor Manríquez González, del Movimiento Ciudadano (MC), intentó devolver la propuesta a la Comisión de Medio Ambiente, sin éxito. De igual manera, Baltazar Gaona García, del Partido del Trabajo (PT), argumentó que el dictamen no fue debidamente publicitado conforme a la Ley Orgánica, pero su reclamo tampoco prosperó.
Una prohibición con excepciones
El decreto, que entrará en vigor un día después de su publicación en el Diario Oficial del Estado de Michoacán, establece que quedan prohibidas la realización, promoción, organización o participación en espectáculos públicos o privados en los que se cause “derramamiento de sangre, sufrimiento físico o muerte de animales como parte del entretenimiento”. Sin embargo, el documento deja fuera de la restricción a eventos como las peleas de gallos, la charrería y el jaripeo, lo que ha generado controversia entre quienes defienden la fiesta brava.
El torero michoacano Isaac Fonseca, en declaraciones a EFE, expresó su sorpresa y desacuerdo con la resolución, destacando la incongruencia de prohibir la tauromaquia mientras se mantienen otras prácticas que también involucran animales. «Ahora hay que ampararse jurídicamente», afirmó el diestro, anunciando que el sector taurino recurrirá a instancias legales para impugnar la decisión.
El fin de una tradición o el inicio de un cambio?
La prohibición de las corridas de toros en Michoacán reaviva el debate sobre la permanencia de la tauromaquia en México. Mientras activistas y defensores de los derechos animales celebran la medida como un paso hacia la erradicación del maltrato animal, los aficionados y profesionales del toreo la califican como un atentado contra la cultura y las tradiciones del país.
La discusión sigue abierta, pero lo que es un hecho es que la tauromaquia en Michoacán ya forma parte del pasado.