La Secretaría de Salud (SSa) confirmó este miércoles la detección de 33 casos de ciclosporiasis en distintos estados del país y aseguró que, hasta el momento, no existe evidencia científica que permita relacionar el brote reportado en Estados Unidos con productos agrícolas de origen mexicano.
En un comunicado, la dependencia federal informó que los casos identificados permanecen bajo vigilancia epidemiológica y que continúan las investigaciones en coordinación con autoridades sanitarias de Estados Unidos, además del seguimiento a reportes de viajeros británicos que enfermaron tras visitar el Caribe mexicano.
La autoridad sanitaria precisó que las pruebas realizadas tanto por México como por Estados Unidos no detectaron la presencia del parásito Cyclospora cayetanensis en las muestras obtenidas en una empacadora de Guanajuato, señalada inicialmente por autoridades estadounidenses como una posible fuente del brote asociado al consumo de lechugas distribuidas por la empresa Taylor Farms a cadenas de restaurantes como Taco Bell.
«Los análisis realizados hasta este momento por las autoridades sanitarias de México y de Estados Unidos no han identificado la presencia de Cyclospora cayetanensis en las muestras recolectadas», destacó la Secretaría de Salud.
Como parte de las investigaciones, personal sanitario también inspeccionó 16 hoteles ubicados en la Riviera Maya, Quintana Roo, donde se hospedaron turistas británicos que posteriormente desarrollaron la infección.
Las visitas, concluidas el pasado 4 de agosto, incluyeron entrevistas epidemiológicas, revisión de los procesos de manejo y trazabilidad de alimentos, así como la toma de muestras de frutas, verduras y agua. La dependencia informó que los resultados serán dados a conocer una vez concluyan los análisis de laboratorio.
La ciclosporiasis es una enfermedad intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis. Sus principales síntomas son diarrea intensa y persistente, pérdida del apetito y de peso, distensión abdominal, náuseas, fatiga, fiebre y vómito.
Las autoridades sanitarias señalaron que este padecimiento rara vez se transmite de persona a persona y que su aparición suele incrementarse durante los meses más cálidos del año, entre mayo y agosto, generalmente por el consumo de frutas y verduras contaminadas.
La Secretaría de Salud reiteró que mantiene el monitoreo epidemiológico y las investigaciones para esclarecer el origen de los casos, al tiempo que llamó a la población a reforzar las medidas de higiene en el manejo y consumo de alimentos frescos.