El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Leonardo Lomelí Vanegas, informó que se detectaron al menos 22 intentos de trampa durante el examen presencial de control aplicado a aspirantes en la Ciudad de México.
Durante una conferencia de prensa, al concluir el tercer y último día de aplicación de la evaluación, el rector detalló que entre las incidencias identificadas se encontraron casos de aspirantes que utilizaron teléfonos celulares, cámaras y presuntos lentes con inteligencia artificial para intentar obtener o registrar información del examen.
Lomelí explicó que algunos estudiantes revisaron sus teléfonos en los baños y que también se detectaron intentos de copiar preguntas mediante dispositivos electrónicos. Señaló, sin embargo, que el número de incidentes fue reducido en proporción al tamaño de la sede y destacó que en las entidades donde también se aplicó la prueba se registraron menos casos.
Detectan empresas que ofrecían resolver el examen
El rector también informó que la universidad identificó empresas que ofrecían servicios para responder el examen en nombre de los aspirantes mediante mecanismos de asistencia remota.
De acuerdo con Lomelí, algunas de estas empresas ya fueron identificadas y se presentaron denuncias ante la Fiscalía General de la República (FGR) desde el pasado 3 de julio.
El rector señaló que también se detectaron casos relacionados con este tipo de servicios en Oaxaca y Guerrero, por lo que la institución prepara las denuncias correspondientes.
Examen presencial tras irregularidades en proceso en línea
La evaluación de control fue convocada por la UNAM después de que la institución detectara irregularidades durante su primer proceso de admisión a licenciatura completamente en línea, entre ellas el uso no autorizado de inteligencia artificial y resultados considerados atípicos.
La prueba presencial se desarrolló durante tres días y contempló la participación de alrededor de 38 mil aspirantes. Cada estudiante dispuso de tres horas para responder 120 preguntas mediante tabletas electrónicas sin conexión a internet.
El mecanismo fue implementado por la universidad como medida de control después de la polémica generada por el proceso de admisión en línea.
Ante las irregularidades detectadas, la UNAM suspendió algunas inscripciones y estableció una revisión del proceso de selección. Además, creó una comisión técnica integrada por 16 especialistas para analizar lo ocurrido y anunció una auditoría tecnológica y otra interna relacionada con la contratación de la plataforma utilizada.
La institución también determinó terminar anticipadamente su contrato con Territorium Life, empresa encargada de la plataforma empleada durante el proceso de admisión en línea.
Los resultados de las investigaciones y de las denuncias presentadas ante las autoridades determinarán las acciones que correspondan en los casos en que se confirme el uso de mecanismos fraudulentos para obtener un lugar en la universidad.