Tres estudiantes universitarios desarrollaron Señas a Voces, un guante inteligente capaz de traducir digitalmente la Lengua de Señas Mexicana (LSM) a voz o texto mediante una aplicación para teléfonos inteligentes, con el propósito de reducir las barreras de comunicación y brindar mayor autonomía a las personas con discapacidad auditiva y del habla.
El proyecto fue creado por César Santiago Luna Valle, estudiante de Ingeniería en Mecatrónica de la Universidad de Sonora, junto con Mario Chaidez Martínez y Emiliano Acuña, de la Facultad de Ingeniería en Tecnologías Computacionales del Tecnológico de Monterrey.
La innovación ha obtenido diversos reconocimientos, entre ellos el Smart City Hackathon, organizado por el Ayuntamiento de Hermosillo, y la competencia nacional de emprendimiento de Enactus México, logros que permitieron a sus desarrolladores representar al país en la Enactus Puerto Rico National Expo 2026.
César Santiago explicó que el guante incorpora un giroscopio que identifica la posición de la mano y sensores que detectan la flexión de los dedos. Los datos son procesados mediante un código de programación y enviados a un teléfono inteligente, donde una aplicación los convierte en palabras en español.
El equipo también trabaja en una segunda función para completar el proceso de comunicación: traducir la voz en español a una animación que reproduzca las señas correspondientes. Para ello, desarrolla un sistema que combina una videocámara y un software especializado.
Los jóvenes señalaron que la iniciativa surgió ante la necesidad de ofrecer herramientas tecnológicas que permitan a las personas sordas comunicarse con mayor facilidad en actividades cotidianas.
Emiliano Acuña destacó que, de acuerdo con las cifras que maneja el equipo con base en información del Inegi, más de 2.5 millones de personas tienen sordera o dificultades relacionadas con el habla, mientras que únicamente entre 100 mil y 300 mil conocen la Lengua de Señas Mexicana.
En este contexto, explicó que Señas a Voces busca acompañar a sus usuarios en situaciones donde no siempre es posible contar con un intérprete, como consultas médicas, trámites gubernamentales, operaciones bancarias o sesiones de atención psicológica.
Los desarrolladores aclararon que el dispositivo no pretende sustituir el trabajo de los intérpretes profesionales, sino convertirse en una herramienta complementaria que facilite la comunicación en espacios donde se requiere privacidad, confidencialidad o atención personal.
Buscan ampliar el reconocimiento de señas con inteligencia artificial
Actualmente, Señas a Voces puede traducir más de 100 palabras, entre ellas pronombres, números, verbos y sustantivos. Sin embargo, sus creadores trabajan en perfeccionar el dispositivo y desarrollar una aplicación para aprender y recopilar expresiones de la Lengua de Señas Mexicana.
Mario Chaidez explicó que uno de los principales retos es reconocer las variaciones regionales de esta lengua, ya que las señas pueden cambiar entre distintas zonas del país, incluso entre ciudades cercanas, como Hermosillo y Ciudad Obregón.
Para avanzar en este objetivo, los universitarios colaboran con Señas del Desierto, una organización sonorense integrada por personas de la comunidad sorda. La alianza permitirá reunir videos y materiales que sirvan para entrenar modelos de inteligencia artificial capaces de reconocer un mayor número de señas.
El equipo busca sumar a familias, personas con discapacidad y asociaciones interesadas en colaborar con la recopilación de información y el perfeccionamiento de la tecnología.
Con esta iniciativa, los tres estudiantes pretenden convertir la innovación tecnológica en una herramienta de inclusión que contribuya a reducir la brecha de comunicación y fortalezca la independencia de las personas sordas en México.