Más del 70% del personal académico en México trabaja bajo esquemas de contratación por asignatura, sin estabilidad laboral ni condiciones adecuadas para la investigación, una situación que compromete seriamente el avance científico nacional, advirtió Luis González Placencia.
Durante la inauguración del 5º Encuentro Internacional de Trabajadoras y Trabajadores Científicos y el 8º Foro Latinoamericano del sector, el representante de la ANUIES subrayó que esta precariedad no solo vulnera derechos laborales básicos, sino que impacta directamente en la capacidad del país para generar conocimiento, innovación y desarrollo social.
Desde el panel inaugural realizado en el Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste, González Placencia enfatizó que es urgente replantear el modelo laboral académico bajo una premisa central: “no hay ciencia sin científicos”.
Ante representantes de países como Argentina, Bolivia, Colombia, Brasil, Ecuador, Perú y Guatemala, el funcionario llamó a transitar hacia esquemas de contratación que garanticen seguridad social, estabilidad laboral y condiciones dignas para docentes e investigadores.
Entre las principales demandas del organismo destacan la creación de sistemas de retiro digno, mecanismos de relevo generacional que brinden certidumbre a jóvenes investigadores y el cierre de brechas de género, particularmente en áreas STEM y en cargos directivos. También se planteó la necesidad de garantizar espacios libres de acoso dentro de las instituciones académicas.
El titular de la ANUIES insistió en que la ciencia debe asumirse como un bien público y un derecho humano, y no como una actividad aislada, por lo que mejorar las condiciones laborales del sector resulta fundamental para consolidar su papel como motor de transformación social.
Asimismo, propuso una agenda científica alineada con desafíos globales como la sostenibilidad ambiental, el cambio climático y el uso ético de la inteligencia artificial, además de impulsar una internacionalización solidaria en América Latina basada en el diálogo horizontal.
“La defensa de los derechos de la comunidad científica es la defensa del futuro de nuestras naciones”, concluyó.