En México existe una marcada brecha entre los indicadores de malestar emocional y las muertes por suicidio. Aunque las mujeres reportan con mayor frecuencia indicios de depresión, ansiedad y soledad, los hombres presentan una tasa de suicidio más de cuatro veces superior, de acuerdo con datos divulgados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El Módulo de Bienestar Autorreportado (BIARE) 2026 señala que 15.9% de las mujeres de 12 años y más presentó indicios de depresión, frente a 10.5% de los hombres. En el caso de la ansiedad, la proporción fue de 26.2% entre las mujeres y 16.7% entre los hombres.
El INEGI aclara que estos resultados no representan diagnósticos clínicos. El BIARE identifica posibles indicios mediante cuatro preguntas, dos relacionadas con ansiedad y dos con depresión. Cuando las respuestas alcanzan tres puntos o más en cada grupo, se considera que existen señales de estas condiciones.
La diferencia también se observa en el sentimiento de soledad. Mientras 8.5% de las mujeres declaró haberse sentido sola la mayor parte o todo el tiempo, entre los hombres la proporción fue de 5%.
En el conjunto de la población de 12 años y más, 21.8% presentó indicios de ansiedad y 13.4% de depresión, mientras que 6.9% manifestó haber experimentado sentimientos de soledad durante la mayor parte o todo el tiempo.
Más de 8 mil 700 suicidios en 2025
Los registros preliminares de defunciones correspondientes a 2025 muestran un panorama distinto. Durante ese año se contabilizaron 8 mil 709 suicidios en el país, equivalentes a una tasa nacional de 6.7 casos por cada 100 mil habitantes.
Los hombres representaron 79.9% de las víctimas, mientras que las mujeres concentraron 20.1%. La tasa masculina alcanzó 10.9 suicidios por cada 100 mil habitantes, frente a 2.6 entre las mujeres.
La diferencia se ha mantenido durante la última década. Entre 2015 y 2025, la tasa nacional pasó de 5.1 a 6.7 casos por cada 100 mil habitantes. En el caso de los hombres, aumentó de 8.4 a 10.9, aunque el registro de 2025 fue inferior al máximo de 11.4 observado en 2023.
Entre las mujeres, la tasa pasó de 2 a 2.6 casos por cada 100 mil habitantes y permaneció en ese nivel durante 2023, 2024 y 2025.
Jóvenes, entre los grupos más afectados
Las personas de 15 a 29 años concentraron la tasa más alta de suicidio en 2025, con 10.2 casos por cada 100 mil habitantes.
En este grupo se registraron 3 mil 318 muertes, equivalentes a 38.1% del total nacional, por lo que el suicidio se ubicó como la tercera causa de muerte entre estas edades.
Los hombres representaron 74.7% de los suicidios en este segmento y las mujeres 25.3%. La tasa más elevada entre las mujeres se presentó precisamente entre los 15 y 29 años, con 5.1 casos por cada 100 mil habitantes.
Entre los hombres, la tasa más alta correspondió al grupo de 30 a 44 años, con 17.2 suicidios por cada 100 mil habitantes. Le siguieron los hombres de 15 a 29 años, con 15.4, y aquellos de 45 a 59 años, con 13.1.
La llamada “paradoja de género”
La diferencia entre los indicadores de salud mental y las tasas de mortalidad forma parte de un fenómeno conocido entre especialistas como la “paradoja de género” del suicidio. En distintos países, las mujeres suelen reportar mayores niveles de depresión, pensamientos suicidas e intentos, mientras los hombres presentan una mayor proporción de muertes.
Entre los factores que pueden contribuir a esta brecha se encuentran las diferencias en los métodos utilizados durante una crisis, la disponibilidad de medios letales, la búsqueda de ayuda y la manera en que se manifiestan o detectan los problemas de salud mental.
En algunos hombres, el sufrimiento emocional puede expresarse mediante irritabilidad, aislamiento, consumo de alcohol o drogas, conductas de riesgo o cambios importantes en el comportamiento, en lugar de los síntomas tradicionalmente asociados con la depresión.
Especialistas también advierten que el suicidio no está relacionado exclusivamente con la depresión. Factores como experiencias traumáticas, violencia, duelo, problemas económicos, rupturas de pareja, dolor crónico, consumo de sustancias o aislamiento social pueden intervenir en una crisis.
Por ello, las señales de alerta y los cambios bruscos de conducta deben tomarse en serio independientemente del género. La atención profesional, el acompañamiento sin juicios y la reducción temporal del acceso a medios letales durante una crisis forman parte de las estrategias de prevención.
Chihuahua encabeza las tasas estatales
Por entidad federativa, Chihuahua registró la mayor tasa estandarizada de suicidios en 2025, con 13.8 casos por cada 100 mil habitantes. Le siguieron Yucatán, con 13.7, y Aguascalientes, con 12.
En contraste, las tasas más bajas se registraron en Guerrero, con 2 casos por cada 100 mil habitantes; Chiapas, con 3.8; y Veracruz y Baja California, con 4.7 cada una.
Entre las personas de 15 años y más que murieron por suicidio, 65.7% realizaba alguna actividad económica. La proporción fue de 73.7% entre los hombres y 34.2% entre las mujeres.
Respecto al estado civil, 52.1% de las personas fallecidas era soltera y 36.3% estaba unida. La escolaridad más frecuente fue secundaria completa, con 27.2% del total; entre las mujeres predominó el bachillerato, con 28.1%, mientras que entre los hombres fue la secundaria completa, con 28.3%.
Los datos fueron difundidos por el INEGI en vísperas del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora cada 10 de septiembre con el propósito de generar conciencia y promover acciones para reducir las muertes por esta causa.