México enfrenta una de las mayores brechas de talento tecnológico en materia de ciberseguridad, al requerir alrededor de 83 mil especialistas y contar apenas con unos 6 mil profesionales capacitados para cubrir esa demanda, reveló el estudio Radiografía del talento digital: Especialización, brechas y oportunidades en ciberseguridad, elaborado por las firmas mexicanas IQSEC y Select.
El análisis advierte que el país mantiene un déficit cercano a 77 mil expertos en una de las áreas más sensibles para empresas, bancos, industrias, gobiernos e infraestructura crítica, en momentos en que los ciberataques muestran un crecimiento acelerado.
Aunque México ha logrado formar suficientes egresados en Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) para generar un superávit proyectado de 278 mil profesionales en 2025, las compañías continúan sin encontrar perfiles especializados capaces de proteger redes, aplicaciones, identidades digitales, plataformas en la nube y centros de datos.
De acuerdo con el estudio, solo el 38% de los egresados de carreras TIC logra insertarse en funciones técnicas especializadas, mientras el resto se desempeña en áreas administrativas, comerciales, educativas o de servicios.
El contexto se agrava ante el aumento de amenazas digitales. Según el Reporte Global sobre el Panorama de Amenazas 2026 de Fortinet, México registró durante 2025 un total de 58.1 billones de intentos de ciberataques y 30 billones de escaneos activos, colocándose entre los tres países más afectados de América Latina, junto con Brasil y Colombia.
La firma también reportó un incremento global de 389% en víctimas de ransomware y alertó que el cibercrimen opera cada vez más bajo esquemas organizados, utilizando inteligencia artificial, automatización y mercados de credenciales robadas.
“Dentro del panorama TIC, la ciberseguridad concentra una de las brechas más agudas”, afirmó César Sanabria, quien detalló que apenas el 1.4% de la matrícula universitaria TIC en México corresponde a programas especializados en ciberseguridad.
En cifras absolutas, durante 2025 el país formó únicamente 933 egresados especializados en esta área, cantidad que apenas cubre el 1.2% de la brecha identificada.
Actualmente, México cuenta con 341 mil estudiantes inscritos en carreras TIC, pero solo 4 mil 765 cursan programas relacionados con ciberseguridad. En contraste, carreras vinculadas con software, análisis de datos e inteligencia artificial mantienen matrículas considerablemente mayores.
Aunque la matrícula en ciberseguridad creció 190% entre 2020 y 2025, el avance sigue siendo insuficiente frente al ritmo de expansión de las amenazas digitales y la demanda empresarial.
El estudio también identificó fuertes desigualdades regionales. Estados como Durango, Nayarit, Campeche, Guerrero y Oaxaca no cuentan actualmente con programas académicos de ciberseguridad.
En contraste, cinco entidades concentran el 65% de la matrícula nacional del área. La Ciudad de México lidera con 925 estudiantes, seguida de Nuevo León con 844, mientras el Estado de México ocupa el tercer lugar.
La investigación también muestra que la ciberseguridad figura entre las áreas tecnológicas mejor remuneradas en el país. Las vacantes del sector ofrecen salarios promedio de 51 mil 386 pesos mensuales, superiores al promedio general TIC de 49 mil 993 pesos.
Solo las áreas de inteligencia artificial y computación en la nube presentan ingresos mayores, con remuneraciones promedio de 69 mil 697 y 62 mil 283 pesos mensuales, respectivamente.
Entre los perfiles más demandados destacan ingenieros de seguridad, analistas SOC, especialistas en vulnerabilidades y consultores de gobierno, riesgo y cumplimiento. Las empresas buscan conocimientos en herramientas y tecnologías como Google Cloud Platform, pentesting, SAP, OWASP, Python, Splunk, Fortinet y sistemas Windows y GNU/Linux.
Otro factor que limita la disponibilidad de talento es el dominio del idioma inglés. Apenas el 35% de los profesionales TIC registrados en la plataforma Hireline.io cuenta con un nivel avanzado, requisito clave para acceder a certificaciones internacionales, documentación técnica y coordinación global.
A ello se suma la baja participación femenina. Actualmente, el 77% de la matrícula en ciberseguridad corresponde a hombres y solo el 23% a mujeres.
Tania Álvarez explicó que las universidades han ampliado rápidamente la oferta educativa, pasando de 20 programas especializados en 2020 a 129 en 2025; sin embargo, la demanda de especialistas crece a un ritmo aún mayor.
Ante este panorama, IQSEC impulsa programas de formación acelerada para convertir egresados TIC generalistas en especialistas funcionales en un periodo de seis meses, mediante capacitación intensiva, mentoría y entrenamiento operativo.
“No buscamos talento, lo desarrollamos”, sostuvo César Sanabria al señalar que las empresas requieren soluciones inmediatas para enfrentar un entorno digital cada vez más vulnerable.
El estudio concluye que México podría continuar graduando miles de profesionistas tecnológicos y, al mismo tiempo, mantener expuestas sus áreas críticas si no logra fortalecer la formación especializada, vincular universidades con operaciones reales y ampliar las oportunidades de ingreso al sector de ciberseguridad.