La propuesta de la Secretaría de Educación Pública (SEP) para adelantar el fin del ciclo escolar al 5 de junio de 2026 quedó oficialmente descartada, luego de que autoridades educativas de las 32 entidades federativas acordaran por unanimidad mantener sin modificaciones el calendario escolar 2025-2026.
La decisión fue tomada durante una reunión extraordinaria del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU), celebrada tras la controversia nacional generada por la intención de reducir el periodo de clases debido a las altas temperaturas y las afectaciones de movilidad previstas por el Mundial de Futbol 2026.
El titular de la autoridad educativa de la Ciudad de México, Mario Chávez, confirmó al término del encuentro que las vacaciones de verano iniciarán el próximo 15 de julio, como estaba contemplado originalmente. Con ello, el calendario conservará los 185 días efectivos de clases establecidos desde el inicio del ciclo.
Horas antes de la reunión, la presidenta Claudia Sheinbaum respaldó públicamente mantener las seis semanas de vacaciones tradicionales y reconoció la necesidad de escuchar nuevamente a madres y padres de familia tras la ola de críticas surgidas por la propuesta de la SEP.
“El planteamiento ahora es que se conserven las seis semanas de vacaciones”, declaró la mandataria durante su conferencia matutina, aunque aclaró que la iniciativa originalmente había sido avalada de manera unánime por autoridades educativas estatales.
La propuesta de la SEP contemplaba concluir las clases el 5 de junio de 2026, lo que habría significado casi tres meses de vacaciones para millones de estudiantes. Según explicó la dependencia, la medida respondía a las temperaturas extremas registradas en varias regiones del país y a las complicaciones logísticas derivadas de la celebración de la Copa del Mundo de 2026.
Sin embargo, el debate trascendió el tema del calendario y abrió una discusión sobre el modelo educativo nacional. Durante la reunión, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, cuestionó la obligación legal de mantener entre 185 y 200 días efectivos de clases, establecida en la Ley General de Educación, al considerar que responde a una visión “tecnocrática” alineada con estándares internacionales.
El funcionario señaló que países europeos como Francia y Bélgica mantienen menos de 170 días de clases y, aun así, presentan altos niveles educativos. Además, sostuvo que las últimas semanas del calendario escolar suelen enfocarse más en procesos administrativos que en actividades pedagógicas reales.
“Se desvirtúa la dignidad docente y se convierte la escuela en una estancia forzada”, afirmó Delgado, quien también señaló que el “tiempo muerto” escolar termina absorbido por tareas burocráticas que limitan la convivencia familiar y afectan la salud mental de estudiantes y maestros.
El titular de la SEP insistió además en que “México no cabe en un solo calendario”, al señalar que estados como Sonora, Oaxaca, Tabasco y regiones de la Huasteca enfrentan condiciones climáticas muy distintas durante los meses de junio y julio.
Otro de los puntos que generó polémica fue la postura del funcionario sobre el papel de las escuelas dentro del sistema de cuidados. Delgado afirmó que el cierre de planteles suele trasladar la carga de cuidado infantil principalmente a las mujeres, pero cuestionó que las empresas pretendan que las escuelas funcionen como guarderías para compensar la falta de flexibilidad laboral.
“La escuela es un territorio de aprendizaje, no un lugar de resguardo de niñas y niños por conveniencia del mercado”, expresó.
La iniciativa provocó una fuerte reacción de gobiernos estatales, organizaciones civiles y padres de familia. Gobernadores como Libia Dennise García Muñoz Ledo rechazaron públicamente la propuesta y pidieron reconsiderar el recorte al calendario escolar. En entidades sede del Mundial, como Jalisco y Nuevo León, también surgieron posturas a favor de conservar el esquema tradicional.
La Unión Nacional de Padres de Familia calificó el posible recorte como un “grave error” y advirtió sobre el riesgo de agravar rezagos en lectura, matemáticas y comprensión. Por su parte, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos solicitó analizar el impacto de la medida sobre estudiantes y familias.
En tanto, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación respaldó el cumplimiento del plan académico, aunque planteó la posibilidad de implementar programas de reforzamiento escolar antes del siguiente ciclo.
Con la decisión tomada por la CONAEDU, el ciclo escolar 2025-2026 iniciará el 1 de septiembre de 2025 y concluirá oficialmente el 15 de julio de 2026, manteniendo intacta la estructura original del calendario educativo nacional.