Un equipo multidisciplinario del SSM Health Cardinal Glennon Children’s Hospital, en St. Louis, Misuri, logró separar con éxito a Hiyab y Wuhbto, dos gemelas de dos años que nacieron unidas por la cabeza, tras una intervención quirúrgica que se prolongó por más de 24 horas entre la preparación, la cirugía y la recuperación.
Las gemelas, originarias de Etiopía, llegaron a St. Louis en marzo de 2025, poco antes de cumplir un año. Un año después, celebraron su segundo cumpleaños tras haber pasado por el procedimiento que permitió separarlas.
Los gemelos unidos por la cabeza, conocidos como craneópagos, constituyen una de las condiciones más poco frecuentes entre los embarazos de gemelos unidos. De acuerdo con la Biblioteca Nacional de Medicina, se presentan aproximadamente en uno de cada 2.5 millones de nacimientos vivos y representan menos de 6% de los casos de gemelos siameses.
En la literatura médica se han documentado 69 casos de gemelos craneópagos, con 62 intentos de separación registrados en todo el mundo, de acuerdo con la información difundida por el hospital.
El procedimiento requirió la participación coordinada de especialistas de distintas disciplinas y una planificación quirúrgica altamente compleja. Andrew J. White, director médico del hospital y jefe de Pediatría de la Universidad de Saint Louis, explicó que este tipo de separación exige precisión, atención al detalle y coordinación entre múltiples especialidades e instituciones colaboradoras.
El presidente del hospital, Hossain Marandi, destacó que el caso representa un logro médico y el resultado de la combinación de experiencia pediátrica, innovación y trabajo multidisciplinario.
Para hacer posible el tratamiento, también participaron organizaciones dedicadas a facilitar el acceso de pacientes pediátricos a atención especializada. Linda Norman, presidenta de la junta directiva de World Pediatrics, señaló que los avances médicos solo pueden transformar la vida de los niños cuando existe la posibilidad de acceder a ellos.
Tras la cirugía, las niñas fueron trasladadas a Ranken Jordan, donde continúan con terapias multidisciplinarias e individualizadas.
El objetivo de la rehabilitación es ayudarlas a desarrollar habilidades y realizar actividades cotidianas que no podían efectuar mientras permanecían unidas, como sentarse, posteriormente ponerse de pie y caminar, además de comer, hablar, socializar y jugar entre ellas y con otros niños.
Como parte de su recuperación, Wuhbto ya fue sometida a una craneoplastia exitosa, procedimiento destinado a reconstruir y proteger el cráneo. Mientras tanto, Hiyab se prepara para someterse a una intervención similar hacia finales del otoño.
El equipo médico continuará dando seguimiento a la evolución de ambas niñas mientras avanzan en su proceso de rehabilitación y adaptación después de la separación.