21 de March de 2026

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Estudio de la UNAM vincula edulcorantes “light” con mayor riesgo de cáncer de colon

El consumo de edulcorantes artificiales no calóricos, presentes en productos etiquetados como “light”, “zero” o “sin azúcar”, podría estar relacionado con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de colon, de acuerdo con una investigación realizada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El estudio, encabezado por la investigadora Sonia León Cabrera, de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala, se centró en la sucralosa, un compuesto ampliamente utilizado como sustituto del azúcar en refrescos y alimentos procesados. Los resultados apuntan a que su consumo, particularmente en etapas tempranas del desarrollo, podría generar cambios en el organismo que favorezcan la aparición de cáncer de colon en la vida adulta.

La investigación cobra relevancia en un contexto donde México enfrenta un incremento en la incidencia de este tipo de cáncer, especialmente entre hombres de 30 a 59 años, grupo en el que ahora ocupa el primer lugar de aparición, según datos recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Efectos desde el embarazo

El equipo científico analizó el impacto de la sucralosa durante la etapa perinatal —que abarca desde la semana 28 de gestación hasta los primeros días de vida— y encontró indicios preocupantes.

Un estudio realizado en el Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga” detectó que los bebés de madres que consumieron este edulcorante durante el embarazo y la lactancia presentaban mayores niveles de citocinas proinflamatorias, lo que sugiere una respuesta inmune alterada.

Además, se observaron modificaciones en la microbiota del calostro, la primera leche materna, esencial para el desarrollo del sistema inmunológico del recién nacido.

“Estos hallazgos nos llevaron a cuestionar si el consumo de sucralosa en estas etapas podría predisponer a enfermedades como el cáncer de colon en la adultez”, explicó León Cabrera.

Evidencia en modelos animales

Para profundizar en el análisis, los investigadores realizaron experimentos con modelos animales. Las crías de madres expuestas a sucralosa durante la gestación o lactancia mostraron mayor peso corporal, alteraciones metabólicas y perfiles inflamatorios anormales en el intestino.

En un segundo experimento, al inducir cáncer de colon, las crías expuestas previamente al edulcorante desarrollaron un mayor número de tumores en comparación con el grupo de control. Asimismo, se detectó una menor capacidad del sistema inmunitario para frenar el crecimiento tumoral.

“Un perfil inflamatorio anormal aumenta la susceptibilidad a múltiples enfermedades, incluido el cáncer”, advirtió la especialista.

Consumo elevado y riesgos acumulados

Aunque organismos como la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) establecen límites de consumo considerados seguros —hasta 5 miligramos por kilogramo de peso corporal al día—, los especialistas señalan que estos parámetros se definieron hace más de dos décadas.

En la práctica, la ingesta de sucralosa puede ser mayor debido a su presencia en múltiples productos. Por ejemplo, una sola lata de refresco “light” puede contener hasta 60 miligramos del edulcorante.

México, además, ocupa el primer lugar mundial en consumo de refrescos y bebidas azucaradas, muchas de las cuales utilizan sustitutos artificiales del azúcar.

Llamado a la precaución

Ante estos hallazgos, el equipo de la UNAM subraya la necesidad de revisar las recomendaciones actuales, especialmente para mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, consideradas etapas críticas para el desarrollo humano.

Aunque algunos productos ya incluyen advertencias sobre su consumo en menores, los investigadores consideran que también deberían extenderse a estas etapas, dado el posible impacto en la salud a largo plazo.

El estudio abre nuevas líneas de investigación sobre la seguridad de los edulcorantes no calóricos y plantea interrogantes sobre su uso generalizado en la dieta moderna, particularmente en un país con altos niveles de consumo como México.

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