A poco más de un año de la Copa del Mundo 2026, la Selección Mexicana enfrenta no solo el desafío deportivo, sino también una creciente desconexión con su afición. Un estudio de Consulta Mitofsky revela que el interés de los mexicanos por seguir el torneo ha caído a uno de sus niveles más bajos en años.
De acuerdo con la encuesta, únicamente el 26.9% de la población manifiesta entusiasmo por el Mundial, lo que implica que tres de cada cuatro mexicanos no están interesados en el evento. La cifra representa un desplome considerable frente al 73.9% registrado en julio del año pasado, evidenciando una tendencia sostenida a la baja.
El principal factor detrás de este desinterés es el descontento con el desempeño de la Selección Mexicana. El 52.5% de los encuestados expresó insatisfacción con el rendimiento y la gestión del equipo nacional, una percepción que se vio reforzada tras el empate sin goles frente a Portugal el pasado 28 de marzo, resultado que fue recibido con abucheos por parte de la afición.
En este contexto, el optimismo sobre el papel de México en la justa mundialista es limitado. El 33.9% considera que el equipo tendrá una mala actuación, mientras que apenas el 13.7% confía en un desempeño positivo bajo la dirección técnica de Javier Aguirre.
El estudio refleja una ecuación preocupante: bajo interés, mala evaluación del equipo y escasas expectativas de éxito. Este escenario configura una afición distante, que por primera vez en mucho tiempo parece haber moderado su tradicional entusiasmo mundialista.
La situación representa un reto adicional para el combinado nacional, que no solo deberá afinar su preparación futbolística, sino también reconstruir el vínculo emocional con sus seguidores de cara a su debut en el Mundial 2026.
Lejos parece quedar la célebre reflexión del escritor Juan Villoro, quien afirmaba que, de existir un Mundial de aficiones, México sería finalista. Hoy, la pasión tricolor atraviesa un momento de cautela e incertidumbre.