El Gobierno de México minimizó el impacto del paro nacional de transportistas realizado este lunes 6 de abril, al asegurar que la convocatoria tuvo una participación reducida y generó afectaciones “focalizadas” en distintas carreteras del país.
En conferencia de prensa, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, informó que hasta el primer corte se contabilizaban 11 bloqueos parciales o totales en nueve entidades, con la participación de aproximadamente 575 personas y 161 vehículos. Señaló que algunas de las movilizaciones comenzaron a retirarse tras establecer acuerdos para mantener el diálogo y reducir las afectaciones a la ciudadanía.
No obstante, reportes de la Guardia Nacional y autoridades locales señalaron un panorama más amplio, con presencia de manifestantes en al menos 12 estados y hasta 15 cierres carreteros en puntos estratégicos del país, incluyendo Sinaloa, Puebla, Tlaxcala, Chihuahua, Veracruz, Tamaulipas, San Luis Potosí, Guanajuato, Estado de México, Morelos, Baja California y Michoacán.
Las protestas fueron encabezadas por transportistas y productores agrícolas que exigen mayores condiciones de seguridad en las carreteras, así como mejores precios para productos como el maíz y el sorgo, además de apoyos al sector.
Entre las afectaciones más relevantes se reportó la toma de casetas en Sinaloa, particularmente en la autopista Culiacán–Mazatlán, así como cierres en la carretera Pénjamo–La Piedad, en Guanajuato. En Puebla, el bloqueo total en la carretera Los Reyes–Zacatepec impidió la circulación, mientras que en Veracruz se registraron cortes en ambos sentidos de la vía Córdoba–Veracruz.
En el centro del país, manifestantes bloquearon parcialmente el Libramiento Norte entre Ciudad de México y Tlaxcala, y en el Estado de México se tomó la caseta La Venta de la autopista México–Toluca, permitiendo el paso libre de vehículos. En Morelos, productores agrícolas cerraron la autopista Siglo XXI a la altura de Jantetelco.
En Tamaulipas, transportistas y agricultores realizaron bloqueos en la carretera Victoria–Matamoros y en diversos puntos de Reynosa, Matamoros y Valle Hermoso, como parte de sus exigencias económicas.
Por su parte, la Asociación Nacional de Transportistas (Antac) denunció presuntos actos de intimidación por parte de autoridades, responsabilizando al Gobierno federal de cualquier agresión contra sus agremiados. En redes sociales difundieron videos donde elementos del Ejército solicitan a manifestantes retirar sus unidades.
Ante este escenario, la Secretaría de Gobernación aseguró que el Gobierno ha dado atención a las demandas del sector, al señalar que desde noviembre pasado se han recibido 29 peticiones, de las cuales 20 ya fueron atendidas. Entre las acciones destacan la construcción de paraderos seguros, el cierre de accesos carreteros irregulares y el reforzamiento de operativos de vigilancia con la Guardia Nacional.
Las autoridades también subrayaron que la mayoría de las organizaciones transportistas optaron por no participar en el paro, al reconocer avances derivados del diálogo institucional, aunque criticaron que algunas movilizaciones carecen de justificación.
Pese a la postura oficial, los bloqueos registrados en diversas regiones del país evidenciaron el descontento persistente en el sector transportista y agrícola, así como los retos en materia de seguridad y condiciones económicas en las carreteras mexicanas.